Bartoszewski llevaba el número de prisionero 4427 y pasó 199 días en el infierno de Auschwitz antes de ser liberado. Muchos asumen que su salida se debió a una colaboración. ¿Es eso cierto?
Fue deportado a Auschwitz el 21 de septiembre de 1940, en el segundo convoy procedente de Varsovia. En el primer recuento matutino, los recién llegados escucharon al subcomandante del campo decir:
«Mirad la chimenea, allí está el crematorio. Todos acabaréis allí, a tres mil grados. La chimenea es la única vía de salida.»
Sin embargo, Bartoszewski abandonó el campo por la puerta principal, escoltado por un guardia de la SS. Ese hecho ha generado numerosos mitos en internet que ahora desmentimos.
1. La chimenea no era la única salida
Presentar el caso de Bartoszewski como algo extraordinario demuestra desconocimiento de la historia de Auschwitz. Durante la existencia del campo se liberaron alrededor de 2 000 prisioneros, 1 600 de los cuales eran polacos. La gran mayoría salió antes de mediados de 1942.
En 1940 se enviaron a Auschwitz 3 671 varshavianos; 331 fueron liberados. El convoy que transportó a Bartoszewski contaba con 1 705 personas, de las que 149 (casi el 10 %) fueron puesta en libertad. No fue un milagro, sino una práctica ocasional.

La foto muestra el crematorio del campo I (crédito: Marcin Białek, CC‑BY‑SA 3.0).
2. El despido no era recompensa por delatar
Algunos piensan que la liberación se “ganó” informando o actuando como colaborador. Eso es incorrecto y contradice la lógica del régimen del campo: los colaboradores solo recibían un trato preferente dentro del propio Auschwitz.
En la práctica, las liberaciones fueron en gran parte accidentales. El mejor testimonio lo ofrece Witold Pilecki, quien señaló que tres miembros de la resistencia del interior del campo fueron liberados.
Entre los liberados había prisioneros políticos procedentes de la cárcel de Pawiak que, tras su salida, se reincorporaron a la clandestinidad polaca. Un ejemplo es el ingeniero aeronáutico Antoni Kocjan, clave en la inteligencia sobre los cohetes V‑2.
3. La razón oficial: “mala salud”
En 1940 Auschwitz aún no era un campo de exterminio, pero los internos sufrían hambre, abusos físicos y trabajos forzados. Las enfermedades acercaban a los prisioneros al crematorio, no a la libertad.
El 12 de diciembre, exhausto y al borde de la muerte, Bartoszewski se desmayó durante el recuento y fue ingresado en el “hospital” del campo, donde permaneció varios meses recuperándose.
El 8 de abril de 1941, día de su liberación, se presentó ante una comisión médica. Los médicos polacos lo examinaron, le dieron una “puntuación” de saludable y le obligaron a declarar que estaba bien de salud y que no tenía quejas.

La foto muestra la entrada principal con la famosa inscripción (crédito: Dnalor_01, CC‑BY‑SA 3.0). La enfermedad nunca fue una vía de salida.
4. El relato de Mira Modelska‑Creech
Según una versión difundida por la profesora Mira Modelska‑Creech (Georgetown), un grupo de bundistas exigió una reunión con Hans Frank; tras la supuesta salida de Bartoszewski en tren de primera clase, 21 altos mandos del Ejército Nacional fueron ejecutados. La historia carece de fundamento.
Modelska‑Creech afirmó haber escuchado el relato de una persona anónima que, a su vez, lo recibió de otro desconocido supuestamente detenido con Bartoszewski. No existen pruebas documentales.
En 1940 estaba prohibida la liberación de judíos de los campos; por tanto, la supuesta petición de los bundistas no podía haberse materializado. Además, en 1941 el Ejército Nacional (Armia Krajowa) aún no existía.

La foto muestra una calle de Varsovia bajo ocupación (dominio público).
5. ¿Bartoszewski era informante?
El joven de 18 años llegó a Auschwitz como víctima de una redada, sin vínculo con la resistencia. No había motivo para que la Gestapo lo utilizara como informante.
Si hubiera sido colaborador, habría denunciado a muchos más miembros del movimiento clandestino, pero no existen pruebas de tal conducta.
6. La hermana de Bartoszewski y un supuesto matrimonio con la SS
Otro rumor afirma que la hermana de Bartoszewski se casó con un oficial de la SS, lo que habría facilitado su liberación. El futuro ministro era hijo único; la legislación nazi prohibía el matrimonio entre un SS y una mujer polaca, considerándolo “deshonroso”.

La foto muestra la sede de la Gestapo en la Aleja Szucha (dominio público).
7. Cómo pudo conseguir la liberación
Antes de su detención, Bartoszewski trabajaba para la Cruz Roja Polaca. Su padre intentó utilizar la organización para interceder; la madre, según algunas versiones, sobornó a intermediarios y a un trabajador volksdeutsch. También se habría presentado una petición a Hans Frank o incluso a Adolf Hitler.
Los alemanes no explicaban a los liberados el motivo de su salida; muchos nunca lo supieron, y Bartoszewski tampoco. Lo que sí está claro es que su liberación fue el resultado de presiones externas y de la suerte, no de una supuesta colaboración.