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¿Tenía Napoleón un doble? La conspiración de 1806 para reemplazar al Emperador

1806: una misión audaz

Un grupo de comandos británicos llegó a la Gran Polonia ocupada con el objetivo más temerario de la historia: secuestrar a Napoleón Bonaparte y sustituirlo por un doble.

Los líderes de la oposición tory, los liberales conde Henry Bathurst y Spencer Perceval, bajo la dirección del lord Castlereagh, odiaban profundamente a Napoleón y, con la ayuda de una organización secreta filadelfia, idearon un plan que, según ellos, cambiaría el destino del mundo.

Reclutamiento de los agentes

El plan, llamado en código "Jugador de ajedrez", preveía enviar a un grupo de comandos a Prusia para capturar al "Pequeño Coronel" usando el famoso "Turco mecánico" de Wolfgang von Kempelen. El joven Benjamin Bathurst, de 22 años, fue elegido para liderar la operación.

Inicialmente, el mando correspondía al coronel Sir Robert Thomas Wilson, pero el conde Henry prefirió a Bathurst por su lealtad y valentía. Así, Bathurst reunió a catorce hombres de confianza en Londres; tres candidatos murieron en pruebas misteriosas, pero los once restantes obtuvieron pasaportes falsos y partieron hacia Prusia.

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El "Turco mecánico" era una famosa trampa del siglo XVIII: una máquina que aparentaba jugar ajedrez, pero ocultaba a un jugador humano dentro.

El equipo llegó a la torre Halszka en Szamotuły, conocida como la "torre de la princesa negra" por la trágica historia de la princesa Elżbieta Ostrogska. Allí Bathurst incorporó al sacerdote Stefan Błażewski, monje de Gostyń, que fue chantajeado con la amenaza de asesinar a su sobrina.

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Błażewski, cuatro años menor que Napoleón y fluido en francés por sus frecuentes visitas a la corte, fue entrenado para imitar al Emperador. Tras varios ensayos en Poznań, Bathurst quedó satisfecho con sus habilidades.

El plan en acción

El 13 de diciembre de 1806 se puso en marcha la fase final: secuestrar a Napoleón mediante el "Turco mecánico". Se pretendía mostrarle al Emperador el interior de la caja, llena de cables y imanes, y luego trasladarlo en rodillos a una habitación contigua, sustituyéndolo por el doble monje.

Napoleón, al tanto de la presencia del "Turco" en Szamotuły, acudió apresuradamente. Todo parecía transcurrir sin sobresaltos; el sacerdote, envuelto y aturdido, fue llevado a Kołobrzeg para embarcarse de regreso a Inglaterra.

Sin embargo, un detalle inesperado cambió el rumbo: tanto Napoleón como el supuesto doble tenían una característica espinilla detrás de la oreja. El 12 de diciembre, el propio Błażewski había intercambiado lugares con Napoleón y, en lugar de un doble, era el propio Emperador quien permanecía en Szamotuły mientras el monje era llevado a Kołobrzeg.

Consecuencias mortales

Tras el fracaso, una serie de muertes misteriosas se abatió sobre los involucrados. Bathurst murió en 1809 en circunstancias nunca esclarecidas; algunos creen que fingió su desaparición para eludir la responsabilidad del fallido operativo.

Aunque no existen documentos oficiales que prueben la conspiración, varios testimonios contemporáneos la respaldan. El oficial prusiano Otton Pirch, en sus memorias de la década de 1820, describe a un monje extraño que evitaba hablar de París y sufrió una fuerte contracción torácica al intentar hacerlo.

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Otro relato proviene de Gijsbert Berntrop, quien, en 1813, vio al confesor holandés de la Santa Montaña en Gostyń y, durante la confesión en francés, quedó atónito al observar el rostro de Napoleón bajo la larga barba del sacerdote.

El destino del propio monje es incierto. Después de 1807 se retiró al convento de Chocieszewice y vivió una vida recluida, rara vez visto fuera de su celda.

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¿Fue real la operación "Jugador de ajedrez"? Aunque carecemos de pruebas documentales, los testimonios y las pinturas de Wojciech Kossak sugieren que la conspiración pudo haber existido.

Bibliografía

  • Waldemar Łysiak, Szachista, Agencia Nacional de Publicaciones, Cracovia 1982.
  • Grzegorz Skorupski, Encuentros con el pasado. Gostyń y sus alrededores, Drukarnia Real, Gostyń 2009.
  • Edward Raczyński, Recuerdos de Wielkopolska, es decir, de los voivodatos de Poznań, Kalisz y Gniezno. Tomo 1, Wydawnictwa Artystyczne i Filmowe, Varsovia 1982.