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El 17 de septiembre de 1939: la invasión soviética de Polonia

El 17 de septiembre de 1939: la invasión soviética de Polonia

El 17 de septiembre de 1939 el Ejército Rojo cruzó la frontera polaca bajo el pretexto de “liberar” a las minorías bielorrusas y ucranianas. La acción se basó en el pacto secreto Molotov‑Ribbentrop, que había dividido a Polonia entre la esfera de influencia alemana y la soviética.

Los gobiernos de Gran Bretaña y Francia, temerosos de una guerra mayor, interpretaron la maniobra como una medida contra Hitler, aunque la mayoría de Europa conocía el contenido del protocolo secreto que preveía la ocupación soviética del este de Polonia.

El 17 de septiembre de 1939: la invasión soviética de Polonia

Caricatura del Pacto Ribbentrop‑Molotov

Contexto diplomático

Polonia había buscado garantías en sus alianzas con Francia y Gran Bretaña, pero esas promesas resultaron insuficientes. El primer ministro británico, Neville Chamberlain, había asegurado al parlamento que ayudaría a Polonia si sus intereses vitales estaban amenazados.

El comandante‑en‑jefe polaco, Edward Rydz‑Śmigły, desconfiaba de una posible alianza entre Hitler y Stalin, aunque desconocía el pacto secreto entre ambos.

La invasión

El 17 de septiembre, el embajador polaco en Moscú, Wacław Grzybowski, fue llamado al Kremlin y se le informó que el Estado polaco había dejado de existir, por lo que la URSS "asumiría la protección" de los ucranianos y bielorrusos del oeste. Molotov anunció que el Ejército Rojo había recibido la orden de cruzar la frontera.

El London Times describió la acción como “una puñalada por la espalda”. Mientras tanto, Rydz‑Śmigły ordenó a sus tropas evitar el combate con los soviéticos, a menos que fueran atacadas, y ordenar una retirada hacia Rumanía y Hungría.

«Los soviéticos han intervenido. Ordeno una retirada general por las rutas más cortas hacia Rumanía y Hungría. No luchar contra los bolcheviques, salvo en caso de ataque…»

Propaganda soviética

En la propaganda de la URSS, Polonia se presentaba como un estado fascista que oprimía a las minorías bielorrusas y ucranianas. Se difundieron panfletos con consignas como «¡No entregues el grano ucraniano a los terratenientes polacos!» y «¡Abajo la ocupación fascista polaca!». Los carteles y sellos mostraban al Ejército Rojo como liberador.

El 17 de septiembre de 1939: la invasión soviética de Polonia

Sello de propaganda que anuncia la “liberación” de Bielorrusia y Ucrania occidental

El cine soviético produjo películas como Viento del Este o Sueño, en las que se mostraba a la policía polaca como criminales y a la población civil como víctimas.

El 17 de septiembre de 1939: la invasión soviética de Polonia

Cartel que muestra la “agresión” soviética como acto de liberación

Realidad en el terreno

Contrario a la propaganda, el Ejército Rojo no avanzó como una tormenta: solo estaba reunida la mitad de las fuerzas previstas y enfrentaba serios problemas logísticos. La resistencia polaca fue más fuerte de lo esperado.

«¡Soldados! ¿Qué les queda? Su resistencia es inútil… Sólo el Ejército Rojo liberará a la nación polaca de esta guerra desgraciada y podrán comenzar una vida pacífica.»

El 17 de septiembre de 1939: la invasión soviética de Polonia

Cartel que acusa a Polonia de abusos

Consecuencias

Más de la mitad del territorio polaco quedó bajo ocupación soviética, mientras la parte occidental estaba bajo control alemán. En octubre de 1939, Molotov describió la operación como un “ataque breve” que había destruido la creación del Tratado de Versalles.

Aunque los ocupantes pretendían aniquilar al Estado polaco, la resistencia continuó y la Polonia moderna surgió después de la guerra.

Bibliografía

  1. Radio Polonia – entrevista al prof. Wysocki: “Nuestros vecinos del este aún fingen que en 1939 ayudaron a los polacos”.
  2. Documental “Backstab”.
  3. J. Łojek, Aggression September 17, 1939, Instituto Editorial PAX, Varsovia 1990.
  4. N. Davies, God's Playground, Znak, Cracovia 2006.