Introducción
El sistema brahmánico utilizó la Bhagavad Gita como arma ideológica contra el budismo, según el Dr. Bhimrao Ambedkar.
En el épico Mahabharata se encuentran, además de la narración de la guerra Kaurava‑Pandava, textos como el Adhyatma‑Ramayana, Vishnu‑Sahasranama, Anugita, Shrimad Bhagavata Gita y el Harivamsa‑Purana. La tradición popular india sostiene que la Gita surgió de la boca del Señor Krishna, quien la impartió a su discípulo Arjuna en el campo de Kurukshetra.
Crónica histórica y datación
Los dieciocho capítulos de la Gita aparecen en el Bhishma Parva del Mahabharata (capítulos 23‑40). Según fuentes literarias y arqueológicas, la guerra de Kurukshetra habría ocurrido alrededor del 3102 a.C., es decir, hace unos 5 120 años.
Sin embargo, filólogos modernos, historiadores y filósofos coinciden en que el Mahabharata –y, por extensión, la Gita– se compuso mucho después de los hechos narrados. La versión actual del Mahabharata se consolidó en el siglo IV d.C.; su núcleo original podría datar del siglo IV a.C. Por lo tanto, la Gita también pertenecería a esa época tardía o posterior.
Manuscritos antiguos
Se ha descubierto un manuscrito muy antiguo en la isla de Bali que contiene sólo ochenta versos. Muchos estudiosos lo consideran la versión primitiva que luego se amplió a los 700 versos tradicionales.
En la Gita se citan cuatro Manus (Vivasvan, Maharshi, etc.). Más tarde el número aumentó a catorce y, en algunos Puranas, a veintiocho. Esta referencia sugiere que la redacción de la Gita se produjo antes del período puránico, cuando sólo se reconocían los cuatro Manus, es decir, durante la era de los Upanishads.
Contenido filosófico
La Gita menciona los Brahmasutra, los tres Vedas y la Vedanta. También refleja la filosofía Samkhya y el Yoga, y trata temas como la no‑violencia, el yagyakarma, la superioridad del árbol de Peepal y la veneración de Kuber Yaksha. El avatarismo y la acción elevada se presentan como formas de Yoga.
Teorías modernas sobre su origen
Varios investigadores (Fahien, el profesor Damodar Dharmananda Kosambi, etc.) sostienen que la Gita no formó parte original del Mahabharata, sino que fue insertada durante el período Gupta (siglo V d.C.). Según el viajero chino Fahien, ya en el siglo V los eruditos indios debatían la incorporación de versos didácticos a un gran libro sobre la disputa fraternal.
Otros académicos (Garbe, Haltzmann, Keith, Barnett, Farkuhar, Otto) proponen que la Gita nació como un texto no sectario de tipo Upanishad o como un poema sankhya‑yoga que, con el tiempo, incorporó la adoración a Krishna‑Vasudeva y se transformó en un documento védico‑vedántico.
Autoría
En la tradición popular se atribuye a Krishna la pronunciación de la Gita a Arjuna. El Dr. Sarvepalli Radhakrishnan señala que, al desconocer los autores de la literatura temprana india, se suele asignar la autoría a Vyasa, compilador mítico del Mahabharata.
La mayoría de los estudios modernos consideran improbable que Krishna haya recitado 700 versos en el campo de batalla; es más plausible que palabras clave fueron ampliadas por autores posteriores.
Relación con los Upanishads
Existen numerosas coincidencias textuales entre la Gita y los Upanishads (Katha, Mundaka, Svetasvatara, Ishavasya, etc.). En varios casos los versos de la Gita reproducen casi literalmente pasajes de los Upanishads, lo que indica que el autor de la Gita utilizó estos textos como fuente y los reinterpretó para crear una obra más práctica y sincrética.
Comentarios y exégesis
Desde la época de Shankara (siglo VIII) se han elaborado extensos comentarios (Shankara‑Bhashya, Subodini, etc.) pertenecientes a diferentes tradiciones (Advaita, Vishishtadvaita, Dvaita, Shuddhadvaita). En la era moderna aparecen obras como Bhagavad Gita Tattva Vivechan (Jai Dayal Goyanka), Gita Rahasya (Bal Gangadhar Tilak) y numerosas traducciones y análisis en lenguas regionales.
Conclusión
La Bhagavad Gita no es obra de un único autor ni de una sola época. Es el resultado de un proceso largo de composición, adaptación y comentario que abarca varios siglos, integrando ideas de los Vedas, los Upanishads, la Samkhya, el Yoga y la devoción a Krishna. Su forma actual, con 700 versos distribuidos en 18 capítulos, se consolidó entre los siglos V y II a.C. y se ha mantenido como uno de los textos filosófico‑espirituales más influyentes del mundo.