Introducción
En Polonia se conoce mejor la campaña en Europa y el norte de África que la guerra en el teatro del Pacífico. Sin embargo, los combates en el Extremo Oriente fueron tan feroces y sangrientos como los de nuestro propio continente. Los submarinos estadounidenses, con gran esfuerzo, fueron los que arrebató a Japón atolones de coral, islas menores y archipiélagos como Filipinas, luchando en junglas, playas, cuevas, montañas y ciudades como Manila.
La clave: superioridad naval
Tras el ataque a Pearl Harbor, el almirante Harold Stark ordenó iniciar una guerra submarina y aérea “ilimitada” contra Japón. Los submarinos de la US Navy fueron los primeros en entrar en combate, apoyados por la criptointeligencia que descifraba los códigos japoneses y les indicaba las rutas de los convoyes.
Torpezos con los torpedos
En los primeros meses de la guerra los torpedos Mark XIV resultaron defectuosos: rebotaban contra el casco, explotaban prematuramente o simplemente no detonaban. Los ensayos previos se habían hecho sin cabezas explosivas, por lo que la falla pasó desapercibida. No fue sino hasta junio de 1942, tras innumerables informes de capitanes, que se descubrió que los sistemas de inmersión, los detonadores magnéticos y los de contacto estaban mal calibrados.
Ejemplos ilustrativos:
- El USS Wahoo disparó siete torpedos en su primera patrulla; ninguno explotó.
- El USS Tunny lanzó diez torpedos contra los portaaviones Hiyō, Junyō y Taiyō; solo uno detonó y causó daños menores.
- El USS Tinos intentó hundir el enorme transportista Tonan Maru con 15 torpedos; el objetivo salió ileso.
Fallos operativos y auto‑hundimientos
Incluso con los detonadores corregidos, el manejo de los torpedos provocó incidentes curiosos:
- En el USS Wahoo, un marinero activó accidentalmente un torpedo mientras la cubierta de lanzamiento seguía cerrada; el arma dañó la escotilla y quedó atrapada.
- En el USS Thresher, un torpedo se encendió dentro de un tubo cerrado; tras horas de esfuerzo en superficie se logró expulsarlo, dejando inutilizable el lanzador nº 1.
Los submarinos también fueron víctimas de sus propias armas. El USS Tulibee se hundió el 26 mar 1944 cuando uno de sus torpedos dio la vuelta y lo alcanzó dos minutos después del ataque a un convoy japonés. Solo un tripulante sobrevivió, fue capturado y permaneció prisionero hasta el fin de la guerra.
El 25 oct 1944, el USS Tang, al intentar hundir un transportista frente a Formosa, disparó su último torpedo que, tras dar una vuelta completa, impactó su propio compartimento de torpedos. El submarino se hundió a 55 m; solo nueve tripulantes lograron escapar y fueron hechos prisioneros.
Otros casos curiosos: el USS Perch disparó un torpedo que dio la vuelta y explotó cerca de su propio casco sin causar graves daños; el USS Greenling disparó un torpedo que se desvió y casi lo alcanzó a él mismo.
Acciones inusuales y éxitos notables
El USS Harder, además de su temible eficiencia (hundió cuatro destructores en cuatro días), realizó una rescate inusual el 31 ago 1943. Tras localizar al piloto derribado John R. Galvin en una isla de las Carolinas, la tripulación remó una balsa mientras enfrentaba a francotiradores japoneses en los árboles costeros. Los tiradores fueron abatidos por el propio Harder y por cazas estadounidenses que acudieron en ayuda.
Otros episodios destacados:
- El USS Thresher fue atrapado por una cuerda con ancla magnética lanzada por buques japoneses; logró liberarse realizando maniobras acrobáticas bajo el agua.
- En el USS Boffin, durante una patrulla cerca de Okinawa (10 ago 1944), uno de sus torpedos destruyó un muelle, un autobús y una grúa portuaria, hechos que fueron representados en su bandera de combate.
- El USS Albacore anotó el único torpedo que hundió al portaaviones Taihō (19 jun 1944). La explosión de la torpeda penetró los tanques de gasolina, provocó una ignición en el ascensor y, tras seis horas, el gigante se hundió.
- El USS Archer‑Fish, el 28 nov 1944, lanzó seis torpedos contra el portaaviones Shinano; cuatro impactaron y el buque se volcó y hundió.
Vida a bordo: curiosidades cotidianas
Los submarinos de la clase Gato, como el Harder, contaban con una máquina de helados, un tocadiscos y un proyector de cine. Además, siempre llevaban 200 litros de concentrado de Coca‑Cola, mezclado con agua y carbonatado a bordo.
Estadísticas
Durante la Segunda Guerra Mundial la Marina de EE. UU. operó 288 submarinos; 250 fueron asignados contra Japón. De ellos, 52 se perdieron (4 por accidentes y 48 en combate) y 3 500 marinos submarinistas murieron en el Pacífico.