Introducción
Mehmed II, conocido como el Conquistador, se convirtió en una figura emblemática de la historia militar. A los 14 años ya mostraba su ambición por tomar Constantinopla, pero fue tras la muerte de su padre que pudo iniciar los preparativos para la caída del último bastión del Imperio Bizantino.
La conquista de Constantinopla (1453)
En 1451, Mehmed ordenó la construcción del fuerte de Rumeli Hisar, apodado Boğaz Kesen (Cortador de Bósforo), para cortar el suministro marítimo a la capital bizantina. El asedio comenzó el 6 de abril de 1453. La artillería otomana bombardeó la ciudad día y noche, mientras la flota bizantina, aún poderosa, intentaba mantener abiertas las rutas de abastecimiento.
Para superar este obstáculo, el sultán mandó arrastrar sus propias galeras sobre plataformas especiales hasta el Cuerno de Oro, bloqueando el acceso naval y dejando a los defensores sin refuerzos. Tras 53 días de asedio, el 29 de mayo, Mehmed lideró personalmente a los jenízaros hasta las murallas, logrando la victoria definitiva y poniendo fin al Imperio Bizantino.

Expansión del imperio
Tras la caída de Constantinopla, Mehmed continuó su campaña de expansión. En 1454‑1455 derrotó al ejército serbio y tomó el control de las minas de plata y oro de Novo Brdo, financiación clave para su maquinaria de guerra. Entre 1458 y 1460, conquistó el resto de la península del Peloponeso, incorporando casi toda Grecia y numerosas islas del Egeo al dominio otomano.
El enfrentamiento con Vlad Drácula
Vlad III de Valaquia, conocido como Drácula, reconoció la soberanía otomana y húngara, pero pronto volvió a incursionar en territorio otomano. Mehmed respondió con una campaña que casi aniquila a Valaquia, instalando a un rey afín al sultán. El conflicto mostró la determinación de Mehmed para castigar a quien traicionara sus promesas.
Estratega naval y artillero
En 1470 la flota otomana tomó Negroponte, la principal base veneciana en el Egeo. En 1473, en la batalla de Otluk Beli, Mehmed derrotó al sultán turcomano Uzun Hasan, cuya caballería ligera no pudo hacer frente a la artillería y los mosquetes otomanos. Estas victorias consolidaron el control otomano sobre el Mediterráneo oriental.

Amenaza a la Europa cristiana
Tras vencer a Venecia, Mehmed planeó una invasión de la península itálica. En 1480, su flota sitió Rodas, último bastión cristiano en el Egeo, y una expedición conquistó Otranto en el sur de Italia, provocando pánico en Roma y la contemplación de una huida papal. La muerte súbita de Mehmed en 1481 impidió una posible expansión más profunda.

Legado
Durante sus 30 años de reinado, Mehmed II llevó a cabo 19 campañas militares, anexó vastos territorios (Bosnia, Albania, Moldavia, la costa sur del Mar Negro, entre otros) y estableció las bases del llamado “Siglo de Oro” otomano. Aunque sufrió derrotas, siempre supo recuperarse y adaptarse, combinando innovación tecnológica, táctica naval y diplomacia.
Bibliografía
- Roger Crowley, Constantinople: The Last Great Siege, 1453, Faber and Faber, Londres, 2009.
- John Freely, The Grand Turk: Sultan Mehmet II – Conqueror of Constantinople and Master of an Empire, The Overlook Press, Nueva York, 2009.
- Alexander Mikaberidze, Conflict and Conquest in the Islamic World: A Historical Encyclopedia, ABC‑CLIO, 2011.
- Jan Reychman, History of Turkey, National Institute Ossoliński, Wrocław, 1973.
- Stanford J. Shaw, History of the Ottoman Empire and the Turkish Republic. Volume I: 1280‑1808, Wydawnictwo Akademickie DIALOG, Varsovia, 2016.
- Marian Witasek, Constantinople 1453, Bellona Publishing House, Varsovia, 2008.