Destino de Simoun
Simoun, el rico joyero y artífice del complot revolucionario, es descubierto como el mismo estudiante y amigo de Ibarra, protagonista de Noli Me Tangere. Cuando su verdadera identidad sale a la luz, decide suicidarse para evitar ser capturado por las autoridades coloniales.
El levantamiento
Tras la muerte de Simoun, los distintos grupos revolucionarios que él organizó se alzan contra el gobierno español. La insurrección fracasa por falta de coordinación y por la traición interna.
Fates de Basilio y Juli
Basilio, hijo de Sisa, y Juli, la joven que ama, participan en el alzamiento. Basilio sobrevive, pero queda profundamente desilusionado por el fracaso de la revolución y la pérdida de sus ideales. Juli, en cambio, muere en medio del caos, convirtiéndose en una víctima trágica del conflicto.
Ejecución de Kabesang Tales
Kabesang Tales, antiguo cabeza de barangay, es ejecutado por las autoridades españolas por liderar una rebelión campesina contra los abusos de los frailes. Su muerte ilustra la brutalidad del dominio colonial y el sacrificio de quienes luchan por la justicia.
Decisión de Isagani
Isagani, joven estudiante y amigo de Basilio, se muestra conflictuado ante el desenlace de la revolución. Opta por continuar sus estudios en Europa, convencido de que la educación y la iluminación son herramientas más eficaces para el cambio que la lucha armada.
Reflexión del Padre Florentino
El Padre Florentino, sacerdote compasivo y patriótico, medita sobre la tragedia que ha golpeado a su país. Entierra el tesoro que Simoun dejó y reza por el futuro de Filipinas, albergando la esperanza de que llegue el día en que la nación alcance la libertad e independencia.
Conclusión
El novel termina con una nota sombría e incierta, invitando al lector a reflexionar sobre la complejidad de la lucha filipina por la independencia y los sacrificios realizados en la búsqueda de justicia y liberación.