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Mitos sobre la prehistoria desmentidos por un libro revelador

Un nuevo relato de la prehistoria

Hace decenas de miles de años, la visión romántica del "noble salvaje" que vivía en armonía con la naturaleza ha sido ampliamente aceptada. El libro The Beginning of Everything – The New History of Mankind, de David Graeber y David Wengrow, desmonta esa idea y muestra una prehistoria mucho más compleja y diversa.

Los mitos de Rousseau y Hobbes

Los filósofos Jean‑Jacques Rousseau (1712‑1778) y Thomas Hobbes (1588‑1679) acuñaron dos versiones opuestas de la vida en la antigüedad: una sociedad pacífica y cooperativa, y otra dominada por la violencia y el egoísmo. Graeber y Wengrow demuestran que ambos relatos son simplificaciones excesivas.

Depredadores peligrosos y construcciones monumentales

Los autores señalan que la idea de que la agricultura y la vida urbana fueron el salto definitivo hacia la civilización es un prejuicio moderno. Evidencias arqueológicas, como Göbekli Tepe en la actual Turquía, prueban que grupos numerosos se organizaban mucho antes de la invención de la escritura o la burocracia.

Hace unos 11 000 años, los habitantes de Göbekli Tepe erigieron veinte muros gigantes, compuestos por más de doscientos pilares en forma de T, de más de cinco metros de altura y un peso de una tonelada cada uno. Los relieves representan depredadores, reptiles venenosos y aves acuáticas, lo que sugiere una enorme capacidad de planificación y trabajo colectivo.

Ciudades sin reyes ni burocracia

Los primeros asentamientos urbanos también lograron prosperar sin necesidad de escritura, monarcas adinerados ni extensas administraciones. Las excavaciones indican que las decisiones importantes se tomaban de forma participativa, representando a barrios o grupos de edad. Así, la llamada "revolución agrícola" no fue un evento abrupto, sino un proceso gradual con múltiples formas de convivencia.

Revalorizando a los cazadores‑recolectores

Los ejemplos de Göbekli Tepe y de otras estructuras milenarias demuestran que los cazadores‑recolectores no eran simples “recolectores de bayas”. Eran creativos, ingeniosos y capaces de producir arte y arquitectura compleja. La imagen de una sociedad primitiva y pasiva necesita una revisión profunda.

Conclusión

El mensaje central del libro es que la prehistoria es mucho más diversa de lo que la historia tradicional ha sugerido. Con más de seiscientas páginas, Graeber y Wengrow combinan rigor académico con una prosa accesible. Aunque a veces repiten ideas, su argumento sigue siendo una de las propuestas más estimulantes sobre la evolución humana de este año.


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