En Taiwán, los jugadores de korfball menores de 23 años compiten por el título mundial. Hoy los Países Bajos se enfrentarán a Bélgica en semifinales. En todas las ediciones anteriores, el equipo holandés ha salido vencedor, lo cual no sorprende, pues el korfball es un deporte de origen neerlandés.
Orígenes
Nico Broekhuysen (1877‑1958) es considerado el padre del korfball. En 1902 diseñó el juego a partir de una versión de la “clay” y, el 10 de enero de 1904, se establecieron sus reglas oficiales en la primera reunión anual de la Asociación Holandesa de Korfball.
Primeras polémicas
Desde sus inicios el deporte generó controversia porque reunía a hombres y mujeres en el mismo campo. Los críticos lo acusaban de inmoralidad y de promover la exhibición de los cuerpos: los uniformes eran ligeros y dejaban al descubierto cabeza, rodillas y tobillos, incluso de las jugadoras.
Los periódicos de la época describían al korfball como “un monstruo que extiende sus garras en todas direcciones”.
Visión médica
En 1908, un estudio realizado entre 800 médicos reveló que solo cuatro consideraban al korfball higiénico. A pesar de ello, los deportistas siguieron practicando y defendiendo su juego.
Participación olímpica
El korfball apareció como deporte de demostración en los Juegos Olímpicos de 1920 en Amberes y volvió a exhibirse el 6 de agosto de 1928 en Ámsterdam. Después de esa última presentación, el deporte dejó de aparecer en los Juegos Olímpicos.
Reconocimientos
En 1938 la Korfbalbond recibió el título honorífico real. Ese mismo año, en agradecimiento al trabajo de Broekhuysen, se nombró una calle en su honor en un suburbio de Ámsterdam.
Encuentros históricos
1946: Partido emblemático entre Países Bajos y Bélgica.