historia historica

Cartago: ascenso y caída

Aunque la ciudad de Cartago fue destruida varias veces y acabó en ruinas, su fama perduró. Fue una metrópolis de comerciantes astutos y una poderosa flota, temida y admirada por pueblos africanos, griegos, romanos y europeos.

El nuevo libro Cartago. Ascenso y Caída reúne los últimos descubrimientos arqueológicos y estudios que revelan la sociedad multicultural de la ciudad y su influencia a lo largo de los siglos. No es simplemente el catálogo de la exposición homónima del Rijksmuseum, aunque incluye varios objetos expuestos.

Contribución holandesa

El relato comienza con Jean‑Émile Humbert, quien redescubrió los restos de Cartago en 1817. Humbert fue el vínculo clave entre los Países Bajos y la antigua ciudad, y gracias a él el Rijksmuseum posee numerosas piezas cartaginesas. Tras su regreso al recién fundado Reino de los Países Bajos, vendió sus hallazgos al museo de Leiden y realizó dos nuevas expediciones. En 1826, sin embargo, abandonó la arqueología cartaginesa por un amor italiano y envió objetos etruscos a Leiden.

Investigaciones más recientes de la Universidad de Ámsterdam revelaron un distrito industrial con altas concentraciones de calcio, explicando por qué el hierro cartaginés era extraordinariamente resistente: la adición de calcio durante la fundición. Este conocimiento se perdió con la destrucción de la ciudad.

Aspectos famosos y aportes desconocidos

El libro ofrece una visión completa de la historia de Cartago, desde el periodo púnico hasta la dominación romana, organizando los capítulos de forma cronológica y distinguiendo entre temas ya conocidos y descubrimientos recientes. Los tres Guerras Púnicas, el cruce de los Alpes por Aníbal y la temida flota siguen siendo los episodios más recordados.

Sin embargo, la obra también explora la Cartago cristiana y la imagen de la ciudad en la Baja Edad Media, el Renacimiento, el cine y los videojuegos. Dado que gran parte de lo que sabemos proviene de fuentes secundarias, el libro invita a reconsiderar la narrativa tradicional.

¿Sacrificio de bebés?

Uno de los debates más candentes es si los numerosos bebés encontrados en los campos funerarios fueron sacrificados para aplacar a Baal o simplemente fallecieron y fueron enterrados. La exposición no aborda este tema, pero el libro lo discute en detalle, presentando diferentes interpretaciones.

Una ciudad multicultural

Las investigaciones recientes demuestran que Cartago no fue una mera colonia fenicia. El asentamiento se fundó en una zona ya habitada y su hinterland no era un desierto vacío. Africanos, fenicios y otras culturas coexistieron e influyeron mutuamente, como lo muestra la adaptación del dios Baal al nombre romano Saturno.

La proa del barco púnico

Otro punto culminante es la proa de un barco cartaginés hundido frente a Sicilia durante la Primera Guerra Púnica. Descubierta en 2010 por el profesor Sebastiano Tusa, la pieza se exhibe en el museo y se analiza en el libro con referencias a textos antiguos, explicando tácticas navales cartaginesas y romanas.

En conjunto, Cartago. Ascenso y Caída es una obra rica en información, con fotografías a color y textos traducidos, que complementa la exposición del Rijksmuseum y ofrece una mirada fresca a una civilización que sigue fascinando.