¿Por dónde cruzó Aníbal los Alpes? Esta pregunta ha fascinado a historiadores durante siglos. Recientes investigaciones apuntan al Col de la Traversette (2580 m s.n.m.) como la ruta más probable, basándose en un sorprendente hallazgo de excremento de caballos datado alrededor de 218 a.C., época de la famosa campaña cartaginesa.
Durante la Segunda Guerra Púnica (218‑201 a.C.), el general cartaginés Aníbal decidió invadir Italia desde la península ibérica, cruzando los Alpes con un ejército que incluía decenas de elefantes de guerra. Estos gigantes se empleaban para romper filas enemigas y sembrar el pánico entre los soldados romanos.
La presencia de estos enormes mamíferos dejó una huella imborrable en la historia europea, aunque el duro clima alpino resultó fatal para la mayoría de ellos. Solo unos pocos sobrevivieron al arduo trayecto.
Restos fósiles de estiércol
Los relatos de Tito Livius y Polibio (203‑120 a.C.) describen el paso que tomó Aníbal, y algunos estudiosos asocian esa descripción con el Col de la Traversette. En la década de 1950, el biólogo evolutivo Gavin de Beer fue el primero en proponer este paso, aunque su hipótesis careció de pruebas contundentes.
Un equipo internacional liderado por el profesor Bill Mahaney (York University, Toronto) ha descubierto una concentración anómala de excremento equino cerca del paso. La datación por carbono‑14 sitúa esos residuos en el año 218 a.C., coincidiendo con la fecha de la travesía. Dado que las fuentes históricas mencionan miles de caballos y mulas acompañando al ejército, el hallazgo sugiere la presencia de la tropa de Aníbal.
¿Prueba concluyente?
La bióloga evolutiva Barbara Gravendeel, del Naturalis Biodiversity Center y docente de la Hogeschool Leiden, matiza la conclusión. "Los investigadores proponen que el ejército cruzó los Alpes por el Col de la Traversette, basándose en la tradición de 30 000 soldados, 15 000 caballos y mulas y unas decenas de elefantes de guerra. El abundante estiércol fósil podría explicarse por esa composición, y los análisis de muestras de control descartan contaminación moderna, como la de marmotas alpinas, corzos o íbices."
Examen del excremento
El equipo utilizó biomarcadores químicos para identificar el estiércol equino en los sedimentos. Gravendeel añadió: "Es un método validado. Además, el análisis de ADN de microbios presentes en el estiércol fósil está en desarrollo. Estos microbios están muertos desde hace 2 000 años, pero su ADN residual nos permite confirmar la presencia de gran cantidad de excremento equino en ese momento. Futuras pruebas de ADN podrían incluso revelar el origen geográfico de los caballos."
Sin embargo, el estudio aún tiene lagunas. "¿Dónde están los elefantes?" pregunta Gravendeel. "Sería ideal detectar ADN de elefante en el estiércol fósil; eso confirmaría al 100 % la presencia del ejército de Aníbal. No obstante, la probabilidad es baja, ya que la mayoría de los elefantes no sobrevivieron al cruce alpino, según las fuentes históricas."
Fuente: Livio, Ab urbe condita, Libro XXI, capítulos 32‑38 – El cruce de los Alpes por Aníbal.