Condiciones legales de la mujer medieval
Existe la creencia popular de que las mujeres en la Edad Media estaban prácticamente desprovistas de derechos. Sin embargo, esa idea es uno de los muchos clichés que simplifican en exceso la compleja realidad de la época.
En términos legales, las mujeres podían ejercer varias facultades semejantes a las de los hombres: podían ser propietarias de tierras, redactar testamentos, demandar a terceros y celebrar contratos válidos y vinculantes. No obstante, al contraer matrimonio perdían gran parte de esas prerrogativas, pues pasaban a asumir el rol de ama de casa, gestionando el hogar, el esposo y los hijos.
Clase social y oportunidades
Como en cualquier periodo histórico, la vida era más dura para los sectores menos favorecidos. Las mujeres de origen humilde sufrían mayores abusos y sus aspiraciones se limitaban, en general, a lograr un buen matrimonio o a tomar votos religiosos.
Aun así, cuando estaban solteras o ausentes sus cónyuges, muchas de ellas pudieron trabajar. Documentos de la época atestiguan su presencia en talleres, mercados y otras actividades comerciales.