Giusquiamo, una planta sedante hasta principios del siglo XX
El uso de sedantes, con variada eficacia, para calmar crisis psicóticas, se conoce desde la antigüedad.
Entre los más empleados se encuentra la belladona (henbane).
Esta hierba se utilizó extensamente para mitigar delirios maníacos.
Desgraciadamente, resultaba altamente tóxica para los pacientes.
Su efecto sedante se debía al principio activo conocido como hioscina o escopolamina, el fármaco de elección para los trastornos mentales hasta principios del siglo XX, cuando fue sustituido por medicamentos más modernos y menos peligrosos.