Metternich y la creación de la tarta Sacher
Resulta sorprendente que el influyente canciller austriaco Klemens von Metternich (1773‑1859), conocido por su papel decisivo en el Congreso de Viena de 1815, esté estrechamente ligado a la tarta Sacher, símbolo de la gastronomía vienesa.
Metternich era un apasionado del chocolate. Cuando el joven pastelero de la corte, de apenas dieciséis años, Franz Sacher, se enteró de esta afición, recibió la encomienda de crear un postre que impresionara a los invitados sin que el canciller quedara expuesto a críticas.
En 1832, siguiendo las indicaciones de Metternich, Franz Sacher elaboró la primera Sachertorte, una tarta de bizcocho de chocolate cubierta con una fina capa de mermelada de albaricoque y glaseado de chocolate negro. El éxito fue inmediato y la receta se convirtió en un emblema de la repostería vienesa.
Desde entonces, la Sachertorte ha perdurado como un legado culinario que une la historia política de Europa con el placer de un dulce clásico.