Introducción
En la escena inicial, que nos sumerge en el mundo místico de «Northman», una horda de alas negras cruza las aguas grises sobre los barcos de madera que se dirigen a una isla lejana. Bajo las cuervas, un niño envuelto en una capa roja —quizá el único color en este paisaje sombrío— espera en la orilla a su padre.
Al final de la película, otro tono de rojo domina la pantalla. Mientras el fuego arde y una batalla se desata bajo un volcán, el universo de Robert Eggers queda envuelto en una nube de humo y sangre.
En las dos horas que transcurren entre esas escenas, “Northman” se esfuerza por sumergir al espectador en un paisaje medieval que resulta a la vez familiar y extraño, anclado en la realidad pero salpicado de reinos sobrenaturales que forman parte integral de la vida islandesa de la época.

Una visión vikinga auténtica
Los paisajes gélidos, las visiones fantásticas, los colores desbordantes y la violencia se combinan en armonía para dar vida al mundo perdido de los vikingos. La esperada historia de venganza ha sido catalogada como una de las películas más fieles al tema de los guerreros legendarios del norte.
Sin embargo, esa precisión no proviene de una recreación estricta de hechos reales, sino de la intención de capturar la atmósfera del mundo premoderno vikingo tal como se refleja en la vasta literatura medieval escandinava. Gran parte de su autenticidad se debe a la representación del mundo sobrenatural.
«Trabajamos junto a arqueólogos e historiadores para recrear los detalles del entorno natural, pero también para captar, sin juicios, lo que habitaba la mente de los vikingos: sus creencias, su mitología y sus costumbres», explica Eggers.
«Eso implica que lo sobrenatural sea tan real como lo cotidiano en la película, porque así era para ellos», añade.
El vínculo con Hamlet
“Northman” se inspira de forma libre en la historia de Hamlet, un supuesto príncipe vikingo que inspiró a William Shakespeare. Alexander Skarsgård interpreta a Hamlet, quien busca vengar la muerte de su padre (Ethan Hawke) a manos de su tío (Claes Bang). Con la ayuda de la esclava Olga (Anya Taylor‑Joy), el príncipe también intenta rescatar a su madre (Nicole Kidman) de las garras del tío.

Los historiadores literarios han buscado durante décadas los orígenes de la historia de Hamlet. La versión medieval más conocida proviene del historiador danés Saxo Grammaticus, escrita alrededor del año 1200 y basada en fuentes clásicas, orales y locales.
En la versión de Saxo, un hombre mata a su hermano‑rey, se casa con la cuñada y toma el trono; el hijo del asesinado finge locura para planear su venganza, mata al tío y se corona.
En “Northman” la trama se traslada principalmente a Islandia y comienza de forma similar con un fratricidio. El tío de Hamlet, Fjölnir, pierde el trono y huye a una finca islandesa donde vive en relativa paz.

Allí los prados son verdes y fértiles, a cierta distancia de un volcán activo, y el trabajo es realizado por esclavos del norte de Europa. Hamlet, después de haber sido desterrado de su reino, participa en la masacre de una aldea eslava y en la esclavitud masiva de sus sobrevivientes. Al enterarse del refugio de su tío, recibe una profecía (de Björk) que lo incita a buscar venganza. Se hace pasar por esclavo, llega a la granja de Fjölnir, conoce a un bufón muerto (Willem Dafoe), adquiere una espada mágica, se enamora de Olga y comienza una sangrienta racha de asesinatos.
Asesoría histórica y autenticidad
El proyecto contó con tres asesores históricos, entre ellos Neil Price, arqueólogo de la Universidad de Uppsala y autor de “Children of Ash and Elm: A History of the Vikings”. En un correo, Price escribe: «Los vikingos vivían en un mundo donde las historias cambiaban al pasar de boca en boca. No existía una norma que mantuviera las narraciones idénticas. ‘Northman’ no es estrictamente una historia de Saxo, ni una versión de Hamlet. Es algo diferente y extraño por sí mismo».

Una de las fortalezas clave de la película es su capacidad para transmitir la verdadera sensación de la Era Vikinga. Los trajes, adornos y estructuras sociales de los islandeses medievales se recrean minuciosamente.
Según Price, esos detalles «son una forma de ofrecer una visión estratificada de la realidad antigua en sus propios términos». La mayoría de la cultura material y el comportamiento de los personajes se dejan sin explicación explícita, para que el espectador los descubra por sí mismo.
Conclusiones
Incluso en una historia ficticia, “Northman” muestra la era vikinga como un período fundamentalmente caótico: el poder cambiaba de mano en mano, señores menores se proclamaban reyes y los conflictos internos eran interminables. Los barcos zarpaban en busca de botín, rutas comerciales o tierras fértiles.
La película también subraya que los vikingos capturaban esclavos, los llevaban desde Islandia hasta Constantinopla para venderlos, y podían ejercer una violencia inimaginable.
Los personajes, tanto “buenos” como “malos”, no son modelos a seguir; al contrario, la película muestra que ninguno de ellos merece ser admirado.