historia historica

Columna invitada para el Día Internacional de la Mujer

Introducción

Una columna invitada aparece en Kennislink cada quince días. Cada número cuenta con un investigador distinto, que escribe desde su disciplina sobre la ciencia que subyace a un fenómeno social o a nuestra vida cotidiana. Esta semana, Elise van Nederveen Meerkerk nos escribe el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Orígenes del Día Internacional de la Mujer

Desde 1908, el 8 de marzo se celebra como Día Internacional de la Mujer. La fecha se remonta a una huelga en Nueva York, donde mujeres de fábricas textiles protestaron contra las precarias condiciones laborales. Con el tiempo, la jornada pasó a simbolizar la lucha por la emancipación femenina y la igualdad de derechos.

En los Países Bajos la primera celebración tuvo lugar el 8 de marzo de 1912, es decir, hace exactamente un siglo.

Cómo se conmemora hoy

Municipalidades, partidos políticos y sindicatos organizan actividades en torno a la fecha. Este año, la FNV ha titulado su encuentro "El poder de las mujeres", poniendo el énfasis en la independencia económica.

¿Sigue siendo necesario el Día de la Mujer en Holanda?

En 2011 el CBS declaraba que "la participación laboral de las mujeres holandesas es muy alta". En 2009, el 71,5 % de las mujeres tenía empleo remunerado, superado solo por Dinamarca dentro de Europa. ¿Significa esto que los objetivos se han alcanzado?

Durante gran parte del siglo XIX y gran parte del XX, la participación femenina en el mercado laboral holandés era mucho menor que en otros países.

Raíces históricas

Algunos historiadores relacionan esta baja participación con el próspero siglo XVII, la llamada Edad de Oro, cuando el auge del comercio permitió que muchas mujeres, incluso de clases acomodadas, no tuvieran que trabajar fuera del hogar.

Sin embargo, investigaciones recientes sobre el periodo 1600‑1800 revelan una realidad distinta: mujeres viudas, solteras, casadas, de distintos estratos sociales, estaban activas en múltiples sectores económicos. El floreciente comercio ofrecía oportunidades, pero también la industria textil requería mano de obra para hilar y lavar hilos. Muchas combinaban su trabajo en talleres o en el hogar con las tareas domésticas y el cuidado de los hijos, aunque a menudo no fueron contabilizadas como trabajadoras "plenas".

El declive del siglo XIX

El descenso de la participación laboral femenina se observó a partir del siglo XIX. No obstante, las cifras oficiales de la época probablemente subestiman la realidad, pues en censos como el de 1899 no se contaban a las mujeres casadas que trabajaban en la granja familiar ni a las que realizaban trabajos temporales o a tiempo parcial.

Situación actual

Hoy, aunque todas las mujeres aparecen en las estadísticas, siguen predominando el trabajo a tiempo parcial. Menos de la mitad de las mujeres holandesas sería económicamente independiente si su cónyuge perdiera el empleo. Además, la brecha salarial persiste: en promedio, las mujeres ganan solo el 80 % de lo que perciben los hombres.

Tras un siglo de celebración, quedan claras razones para seguir conmemorando el Día Internacional de la Mujer.