El Imperio Mughal, el segundo de los dos imperios islámicos que gobernaron la India entre los siglos XIII y XVIII, representa el apogeo de la cultura india antes de la llegada de los europeos y sentó las bases del India moderna.
Imperio Mughal bajo Babur
Babur conquistó el noroeste de la India en 1525. En la batalla de Panipat (abril de 1526) derrotó al último sultán de Delhi y fundó la dinastía Mughal. De origen mongol, afirmaba descender de Gengis Kan; sus descendientes fueron llamados "Mughals" (afgano para "mongoles"). Murió en 1530 sin haber consolidado plenamente su vasto territorio.
Imperio Mughal bajo Sher Shah y Humayun
Humayún, hijo de Babur, perdió el trono ante una rebelión y se vio obligado a refugiarse en Afganistán. Mientras tanto, Sher Shah, antiguo general de Babur, se alzó como un eficaz gobernante del norte, reformando la moneda, los impuestos y la red de caminos.
Tras la muerte de Sher Shah en 1545, se desataron nuevas disputas. Humayún regresó desde Afganistán y recuperó el trono en 1555, pero falleció en 1556. Su hijo de 12 años, Akbar, consolidó el poder Mughal.
Imperio Mughal bajo Akbar el Grande
En 1564, a los 20 años, Akbar había sometido todas las rebeliones y expandido el imperio por el norte y centro de la India. Su gobierno se destacó por la tolerancia religiosa y la centralización del Estado.
Tolerancia religiosa
Akbar se casó con una princesa rajput y abolió el impuesto jizya a los no musulmanes. Incorporó a la nobleza hindú en la administración y declaró que el islam ya no sería religión oficial del imperio.
Centralización del poder
Reorganizó las provincias para que la autoridad residiera en manos del monarca y sus ministros, creando una burocracia eficiente.
Reforma fiscal
Introdujo el pago de impuestos en efectivo, realizó encuestas de tierras y estableció tarifas más justas para los agricultores.
Obras de infraestructura
Construyó carreteras que conectaban el norte y centro de la India con puertos de Asia Central, Bengala y el Océano Índico.
Capitales
Tras trasladar la capital de Agra a Fatehpur Sikri en 1571, la abandonó en 1585 por falta de agua y la trasladó a Lahore y luego de nuevo a Agra.
Imperio Mughal bajo Jahangir
Akbar murió en 1605 y su hijo Jahangir heredó un imperio extenso y pacífico. Enfrentó una rebelión de su propio hijo, pero mantuvo la estabilidad central, aunque los éxitos persas en Afganistán limitaron su influencia.
Imperio Mughal bajo Shah Jahan
El reinado de Shah Jahan (1627‑1658) estuvo marcado por intrigas palaciegas y revueltas, pero también por un notable desarrollo arquitectónico, incluido el Taj Mahal. Tras mover la capital a Delhi en 1648, promovió el arte, la poesía y la arquitectura.
Imperio Mughal bajo Aurangzeb
Aurangzeb (1658‑1707) continuó la expansión territorial, pero adoptó una política religiosa más estricta, reinstaurando el impuesto jizya y prohibiendo la construcción de templos hindúes y sijs. Esto generó revueltas de jats, pathanes, sijs, rajputs y, sobre todo, de los maratíes liderados por Shivaji.
Conflictos religiosos y militares
Las rebeliones maratíes debilitaron la autoridad Mughal en el Deccan; al final del reinado, los maratíes controlaban gran parte del sur de la India.
Impacto fiscal
Las políticas anti‑hindúes provocaron la resistencia de la mayoría hindú y de muchos nobles, lo que redujo la recaudación en provincias controladas por los Mughals y obligó a subir los tributos en otras áreas.
La muerte de Aurangzeb en 1707 marcó el inicio del declive definitivo del imperio.
Administración y estructura del Imperio
Burocracia centralizada
Akbar estableció un gobierno central con cuatro departamentos principales: cancillería, finanzas, asuntos militares y asuntos religiosos, cuyos ministros nombraba y removía a su voluntad.
Gobierno provincial
Cada provincia estaba a cargo de un gobernador, un jefe militar, un administrador religioso y un juez, lo que aseguraba el control central sobre las regiones.
Recaudación de ingresos
El sistema tributario, basado en la encuesta de tierras y el pago en efectivo, gravaba entre un tercio y la mitad de la producción agrícola. Los zamindars locales colaboraban con la administración imperial.
Moneda
Akbar unificó la moneda del imperio; inicialmente predominaban los cobre, pero en el siglo XVII el plata, importada de América, se volvió la base monetaria.
Ejército Mughal
Armas y tecnología
Babur introdujo rifles y cañones, convirtiendo al Imperio Mughal en uno de los tres "imperios de pólvora" islámicos, junto a los safávidas y otomanos. Los cohetes y granadas se usaron antes que en Europa.
Organización
El ejército combinaba infantería, caballería, artillería y una pequeña armada. Los mansabdars (nobles militares) reclutaban y mantenían sus propias unidades.
Sociedad y economía
Desarrollo económico
Durante los reinados de Akbar, Jahangir y Shah Jahan, la paz interior fomentó el comercio, la construcción de carreteras, puertos y sistemas de riego, y la expansión del mercado interno.
Sector bancario y comercio
Un floreciente sistema bancario facilitó el uso de moneda, cambió divisas y apoyó a grandes comerciantes y a la aristocracia terrateniente.
Exportaciones
Los textiles de algodón (calicós y muselina) fueron la principal exportación hasta mediados del siglo XVIII, seguidos por seda, yute, especias, indigo y nitrato de potasa.
Producción industrial
India aportó el 25 % de la producción mundial antes de 1750. La fabricación de acero y la construcción naval eran destacadas, y el sistema de "putting‑out" anticipó la proto‑industrialización.
Demografía y urbanismo
La población se duplicó entre 1500 y 1700. Ciudades como Delhi, Lahore y Agra fueron de las más grandes del mundo; aproximadamente el 15 % de la población vivía en centros urbanos.
Religión y movimientos
Sijismo
El sijismo surgió en el Punjab bajo Gurú Nanak, combinando ideas hindúes y musulmanas. Tras Akbar, las relaciones con los sijs se deterioraron; bajo Jahangir y especialmente Aurangzeb, los sijs fueron perseguidos, lo que los impulsó a militarizarse.
Cultura
Literatura
El persa era la lengua oficial; se tradujeron obras sánscritas como los Vedas y el Bhagavad‑Gītā. La poesía persa floreció en la corte, y surgió el urdu, mezcla de persa y lenguas locales.
Arte
Los miniaturistas mughal produjeron pinturas de alta calidad que combinaban estilos persas, hindúes y, después de Jahangir, influencias europeas.
Arquitectura
La arquitectura islámico‑india alcanzó su apogeo con monumentos como el Taj Mahal, Fatehpur Sikri, el Fuerte Rojo de Delhi y Agra, y los fuertes de Lahore.
Declive del Imperio Mughal
Problemas internos
El imperio no pudo sostener financieramente a su aristocracia, lo que provocó intrigas, disputas sucesorias y la pérdida de lealtad de los nobles.
Autonomía provincial
Sin control judicial, los gobernadores regionales (Hyderabad, Bengala, Orissa, etc.) se volvieron prácticamente independientes.
Invasiones externas
Los maratíes expandieron su dominio en el centro de la India; en 1739 Nadir Shah saqueó Delhi, llevándose tesoros imperiales.
Fin del poder real
Para mediados del siglo XVIII, el emperador mughal era una figura simbólica. Durante la rebelión de 1857, los insurgentes invocaron al último emperador, Bahadur Shah II, quien fue capturado y murió en exilio británico.
Conclusión
El Imperio Mughal, gobernado por una élite musulmana sobre una mayoría hindú, vivió una época dorada de arte, ciencia y arquitectura. Sin embargo, la presión de potencias europeas y los conflictos internos condujeron a su colapso definitivo en 1857.