En la historia militar existen enfrentamientos donde ninguno de los bandos logró una victoria clara. A continuación, se presentan tres batallas que, pese a la magnitud de los combates, concluyeron en un empate táctico.
1. Batalla de Antietam (1862)
Ubicación: Maryland, Estados Unidos
Combatientes: Ejército de la Unión vs. Ejército Confederado
Resultado: Empate táctico. Ambas partes sufrieron enormes pérdidas (más de 22.000 muertos y heridos) y la línea de frente quedó prácticamente sin cambios, aunque la batalla frenó la invasión confederada del Norte.
2. Batalla de Verdún (1916)
Ubicación: Verdún, Francia
Combatientes: Francia vs. Alemania
Resultado: Empate estratégico. Tras meses de intensos combates, ninguno de los dos ejércitos logró una victoria decisiva; el terreno permaneció en gran parte sin cambiar y ambos bandos quedaron exhaustos.
3. Batalla del Somme (1916)
Ubicación: Río Somme, Francia
Combatientes: Reino Unido y Francia vs. Alemania
Resultado: Empate táctico. A pesar de los enormes sacrificios (más de 1 millón de bajas), la ofensiva no logró romper las defensas alemanas ni obtener un avance significativo.