Los kurdos son un pueblo originario que habita la región tradicional de Kurdistán, situada en el suroeste de Asia. En la geografía actual, Kurdistán abarca el noroeste de Irán, el norte de Irak, el sureste de Turquía y el norte de Siria.
Existen también comunidades kurdas en otras zonas, como Jorasán (Irán) y la Anatolia Central, y diásporas notables en Europa Occidental, especialmente en Alemania, y en la ciudad de Estambul, Turquía.
Se estima que la población kurda mundial oscila entre 30 y 45 millones de personas.
Historia política y tratados
Tras la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Sèvres (1920) prometió la creación de un estado kurdo. Sin embargo, tres años después, el Tratado de Lausana anuló esa promesa, dejando a los kurdos como minoría en Turquía, Irak, Irán y Siria.

Desde entonces, la historia kurda ha estado marcada por masacres, revueltas y conflictos armados en la región, incluidos los actuales enfrentamientos en Kurdistán sirio, turco e iraní.
Diversidad religiosa en Kurdistán
Los kurdos practican varias religiones: islam sunita, chií, alavismo, yarsanismo y yazidismo, entre otras. Esta variedad refleja una tradición sincrética, es decir, la fusión y asimilación de distintas creencias y costumbres.
Yazidismo

Fundada en el siglo XII por el visionario Sheikh Adi ibn Musafir, el yazidismo cuenta con entre 500 000 y 1,2 millones de seguidores, mayormente en el norte de Irak, alrededor de la gobernación de Nínive. Lalish es su lugar sagrado, donde yace la tumba del fundador.
Según la doctrina yazida, siete seres divinos fueron encargados de cuidar la Tierra; el más destacado es Melek Taus, el “ángel pavo real”.
Comunidades cristianas
Aunque minoritarias, existen comunidades cristianas kurdas, descendientes de tribus que adoptaron el cristianismo entre los siglos XIX y XX, influenciadas por la asimilación de culturas asiria y armenia. En tiempos recientes, algunos kurdos musulmanes también se han convertido al cristianismo.
Historia de los kurdos: invasiones y resistencia
Desde la Antigüedad, los kurdos han enfrentado a invasores como Alejandro Magno, los persas, los árabes musulmanes del siglo X, los turcos selyúcidas del XI, los mongoles del XIII y el Imperio Otomano del XVI. La invasión estadounidense de Irak en 2003 también dejó su huella.
Historia reciente

1920 – El Tratado de Sèvres ofreció un estado kurdo independiente, promesa que fue revocada por el Tratado de Lausana.
1946 – Con apoyo soviético, se proclamó la República de Mahabad en Irán; pocos meses después, el gobierno iraní la suprimió.
1988 – El ataque químico de Halabja mató entre 3 500 y 5 000 kurdos, constituyendo la mayor agresión química contra civiles.
1991 – Tras la Guerra del Golfo, la comunidad internacional estableció una zona de protección para los kurdos del norte de Irak, evitando un posible genocidio.
1994‑1997 – Se vivió una guerra civil kurda que dividió a facciones locales.
Cultura kurda: música, poesía y artesanía
La cultura kurda es una fusión de influencias iraquíes, iraníes, turcas, asirias y armenias. Destaca por su música folklórica, poesía épica y artesanía textil.
Artesanía y tapices

Los kilims y alfombras kurdas son famosos por sus diseños geométricos “jaff”, motivos de Mina Khani y medallones. Cada patrón transmite sueños, historias ancestrales o proverbios transmitidos de generación en generación.
Poesía y canción

Los dengbêj son cantantes tradicionales que recitan poemas épicos y canciones de lamento (stran) acompañados de instrumentos como el tembûr, flauta y percusión.
Figuras como Yalda Abbasi, dútara y cantante kurda, y Sivan Perwar, pionero del pop kurdo, han llevado la música kurda más allá de sus fronteras, a veces enfrentándose a la censura.
Aunque los kurdos continúan enfrentando desafíos políticos y militares, su identidad cultural sigue viva y se difunde globalmente.