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La fascinante historia del legendario club nocturno El Mocambo de Toronto

El Mocambo, situado en el 464 Spadina Avenue, Toronto, es un edificio histórico que se ha convertido en un referente de la vida nocturna canadiense. En sus muros se combinan la bebida, la buena compañía y la música en vivo.

Después de varios años de inactividad, el club reabrió sus puertas en septiembre de 2020. Para celebrar esta gran reapertura, repasamos la colorida y rica trayectoria del club nocturno más emblemático de Toronto.

Orígenes

El primer El Mocambo estaba en el 462 Spadina Avenue y abrió sus puertas en 1850 como refugio para esclavos fugitivos del sur de EE. UU. El edificio actual se construyó en 1910 y albergó distintos negocios: una peluquería, una tienda de comestibles y un restaurante.

En 1946 Ontario aprobó la Ley de Licencias de Licores, permitiendo la venta de alcohol en bares y restaurantes por primera vez desde la Primera Guerra Mundial. Los propietarios Joseph Brown y John Lang aprovecharon la nueva normativa, adquirieron el inmueble y colocaron el famoso letrero de neón con palmeras. Fue Brown quien, inspirado por un club de San Francisco que había visitado, escogió el nombre “El Mocambo”. El letrero de neón y el nombre se convirtieron rápidamente en la carta de presentación del local.

Música en vivo

Al principio el club no ofrecía música en vivo, ya que la normativa de Ontario lo prohibía. Para compensar, el segundo piso se transformó en pista de baile.

En 1948 la Junta de Licencias de Ontario anuló la prohibición y, de repente, el público pudo disfrutar de conciertos en El Mocambo. Durante años el club se destacó por su música bailable, con bandas que actuaban tanto en la planta principal como en el segundo nivel.

Rock y roll

En 1972 el club fue adquirido por Michail Baird y Tom Kristenbrun, quienes lo convirtieron en un bastión del blues y del rock. Grandes nombres como Muddy Waters y Buddy Guy tocaron en el escenario, y la Downchild Blues Band se convirtió en la banda residente para atraer a los fanáticos jóvenes del blues.

Durante los primeros años bajo la nueva dirección, el programa musical alternaba entre artistas consagrados (a veces denominados "has‑been") y talentos emergentes. Existía una jerarquía: los grupos empezaban en la planta principal y, si generaban suficiente ingreso, ascendían al segundo nivel, lo que se consideraba una marca de excelencia. Actos emergentes como U2 y Elvis Costello pasaron por El Mocambo antes de alcanzar la fama mundial.

Finales de los años 70

El club se convirtió en un punto de encuentro popular para estudiantes universitarios, dada su proximidad a la Universidad de Toronto, Ryerson y George Brown College.

En la mitad de la década, mientras los discos dominaban la escena, El Mocambo seguía ofreciendo blues y rock, atrayendo a públicos numerosos. Actuaciones memorables de Ramones, Devo, Joan Jett y Blondie marcaron la época, y en 1976 la banda de rock más grande del mundo, The Rolling Stones, ofreció un concierto sorpresa en el local.

The Rolling Stones

El concierto sorpresa de los Stones se ha convertido en una de las anécdotas más célebres de la historia del club.

En 1976 la banda buscaba grabar un álbum en vivo y necesitaba un espacio íntimo. Mick Jagger y su mánager, Peter Rudge, encontraron en El Mocambo el escenario perfecto. Para evitar que la noticia provocara una masiva oleada de fanáticos, se organizó un concierto secreto con solo 300 seguidores seleccionados mediante un concurso de la emisora CHUM‑FM. Los asistentes ingresaron por la puerta trasera, bajo la apariencia de un programa regular con la banda canadiense April Wine y otra agrupación llamada "Cockroaches", que en realidad era un seudónimo de los Stones.

El evento no estuvo exento de polémicas: el guitarrista Keith Richards había sido detenido por posesión de 26 gramos de heroína pocos días antes, y la esposa del entonces primer ministro canadiense, Margaret Trudeau, fue fotografiada entre los músicos, lo que generó titulares internacionales.

Un show legendario

Los dos conciertos fueron un éxito rotundo; parte del repertorio quedó grabado en el álbum en vivo Live at the El Mocambo. La hazaña sigue siendo el episodio más recordado de El Mocambo.

Años de declive

En los años 80 el club siguió albergando figuras como Stevie Ray Vaughan y Double Trouble, cuyo concierto fue filmado y lanzado en DVD. Sin embargo, varios factores —cambios en la logística de giras internacionales, acuerdos exclusivos con la promotora Concert Productions International y la necesidad de una importante remodelación— provocaron una caída en la asistencia.

En 1986 Baird y Kristenbrun vendieron el local, lo que dio inicio a una serie de cambios de propietarios y a cierres intermitentes en 1989, 1991 y 2001, todos motivados por disputas de alquiler.

Actos desconocidos

Durante la década de los 90 el programa se volvió más arriesgado, presentando bandas poco conocidas que podían ser joyas ocultas o actuaciones de calidad dudosa. Cuando Dan Burke asumió la programación en 1998, revitalizó el espacio como epicentro del garage rock y la música underground. Grupos como The White Stripes, Dank Jones, Deadly Snakes, Peaches y The Sadies iniciaron sus carreras en El Mocambo.

El artista Will Munro organizó allí el popular evento mensual queer “Vazaleen”, que sirvió de trampolín a artistas como Peaches para alcanzar reconocimiento internacional.

Siglo XXI

En 2001 Abbas Jahangiri adquirió El Mocambo. Su intención de convertir la planta superior en estudio de danza y centro espiritual generó una disputa pública con Dan Burke, quien intentó reclamar el nombre del club. Los medios comenzaron a publicar obituarios prematuros, aunque la música volvió al primer piso a finales de 2002 tras una necesaria remodelación.

2010‑2020

Jahangiri vendió el local en 2012 a Sam Grosso y Marco Petrucci, quienes iniciaron una nueva fase de renovación: nuevo escenario, terraza en la azotea y restauración del icónico letrero de palmeras. Sin embargo, problemas financieros amenazaron con cerrar el club nuevamente; el último espectáculo estaba programado para el 6 de noviembre de 2014.

En un giro inesperado, el banquero Michael Wekerle compró El Mocambo por 3,8 millones de dólares y se comprometió a mantenerlo como espacio de música en vivo. Wekerle realizó una extensa remodelación interior, preservando la esencia del club.

Con la intención de marcar la reapertura, Wekerle contactó a The Rolling Stones para recrear la atmósfera del concierto de 1977. La pandemia de COVID‑19 obligó a cancelar la gira de los Stones y retrasó la reapertura, pero en septiembre de 2020 El Mocambo volvió a abrir sus puertas, aunque con un aforo máximo de 50 personas bajo las restricciones de Ontario.

El nuevo El Mocambo cuenta con un estudio de grabación en la planta superior y dos escenarios que sirven para conciertos, grabaciones, fiestas, bodas y más.

Un club icónico

Desde la década de 1940, El Mocambo ha sido un refugio para el blues, el rock, el punk y la música experimental. Tras años de turbulencias, el club ha renacido y su propietario está comprometido a preservarlo como un espacio vivo de música en directo. Con la flexibilización de las restricciones por COVID‑19, El Mocambo sigue consolidándose como uno de los lugares más emblemáticos para disfrutar de la música en Toronto.