Documentar descubrimientos fortuitos es una práctica frecuente, pero, ¿qué tan comunes son realmente? A lo largo de siglos se han encontrado innumerables objetos y sitios arqueológicos, la mayoría de manera planificada. Los hallazgos accidentales, sin embargo, dependen de la suerte y de la curiosidad de quien los descubre.
Los Rollos del Mar Muerto
Una colección de manuscritos que datan del siglo III a.C. al siglo I d.C. Fue hallada entre 1947 y 1956 en las cuevas de Qumrán, en el desierto de Judea. Los textos están escritos mayormente en hebreo, con secciones en arameo y griego, y se conservan en pergamino y papiro.
Descubrimiento fortuito
En 1947, un pastor beduino de la tribu Ta'amireh buscaba a su rebaño y tropezó con una cueva en la ladera de Qumrán. Al adentrarse escuchó el crujido de vasijas y encontró varios frascos de barro, algunos vacíos y otros con rollos enrollados.
El pastor llevó los hallazgos a un anticuario en Belén, quien a su vez los vendió a dos coleccionistas. El profesor de hebreo Eliezer Sukenik, al enterarse, investigó el origen de los pergaminos y comprendió su enorme valor histórico.
Excavaciones y clasificación
A partir de 1965 se excavaron doce cuevas, recuperándose alrededor de 950 manuscritos completos o fragmentados, hoy conservados en el Shrine of the Book del Museo de Israel en Jerusalén.
Los rollos se agrupan en tres categorías:
- Bibliográficos: textos que forman parte del Antiguo Testamento, la evidencia textual más antigua conocida.
- Apócrifos: escritos religiosos no incluidos en el canon judío.
- Sectarios: documentos de la comunidad essenia, como comentarios bíblicos, leyes, himnos y literatura apocalíptica.
Ciudad subterránea de Derinkuyu
Situada en la región de Capadocia, Turquía, Derinkuyu es una metrópolis subterránea de ocho niveles que albergó a miles de personas y sus animales durante períodos de persecución y conflicto.
Descubrimiento fortuito
En 1963, un residente local derribó una pared del sótano de su casa y descubrió una habitación sellada. Al seguir cavando halló una red de túneles que reveló la enorme ciudad bajo tierra.
Formación y uso
El suave toba volcánica, producto de antiguas erupciones, permitió tallar un complejo de más de 60 m de profundidad. La ciudad fue ampliada entre los siglos VII‑VIII d.C. y sirvió como refugio durante las guerras árabe‑bizantinas, la invasión mongola y la persecución de cristianos en el Imperio otomano.
Cuevas de Lascaux
Ubicadas en el suroeste de Francia, estas cuevas paleolíticas contienen alrededor de 600 pinturas rupestres creadas entre 17 000 y 15 000 a.C.
Descubrimiento fortuito
El 12 de septiembre de 1940, cuatro adolescentes siguieron a su perro hasta una grieta que los condujo a la caverna, donde encontraron los magníficos dibujos de caballos, bisontes, ciervos y figuras humanas.
Conservación y réplica
El acceso del público provocó daños por humedad, dióxido de carbono y luz. En 1963 se cerró la cueva original y, en 1983, se inauguró una réplica a 200 m de distancia para preservar el patrimonio.
Piedra de Rosetta
Fragmento de una losa de granito que lleva un decreto del rey Ptolomeo V (196 a.C.). Su hallazgo en 1799 cerca del fuerte Julien, en Rosetta, Egipto, permitió descifrar los jeroglíficos egipcios.
Descubrimiento fortuito
Soldados napoleónicos encontraron la piedra incrustada en la pared de una fortificación. El oficial Pierre Bouchard la retiró y la trasladó a Alejandría, donde fue capturada por el ejército británico y enviada al Museo Británico.
Desciframiento
Thomas Young identificó la relación entre los jeroglíficos y el nombre del faraón, pero fue Jean‑François Champollion quien, al reconocer los tres sistemas de escritura (jeroglífico, demótico y griego) y su conocimiento del copto, logró traducir el texto.
Naufragio de Uluburun
Barco de la Edad del Bronce datado entre 1330‑1300 a.C., descubierto frente a la costa suroeste de Turquía en 1982.
Descubrimiento fortuito
El buzo turco Mehmed Çakir encontró extraños objetos metálicos bajo el agua, lo que llevó a la identificación del sitio como un importante barco mercante.
Carga
El naufragio transportaba objetos de lujo (marfil tallado, joyas de oro y piedras preciosas), materias primas (cobre, estaño, vidrio, marfil sin trabajar) y armas, lo que revela la compleja red comercial del Mediterráneo en la Edad del Bronce.
Venus de Milo
Escultura de mármol del siglo II a.C., atribuida al escultor Alejandro de Antioquía, descubierta en 1820 en la isla griega de Milo.
Descubrimiento fortuito
El campesino Yorgos Kentrotas, mientras trabajaba en una cantera, halló la mitad superior de la estatua. El oficial naval francés Olivier Voutier la encontró y, tras adquirir ambas partes, la llevó a Francia, donde el rey Luis XVIII la donó al Louvre.
Análisis
Se trata de dos bloques de mármol que representan a la diosa Afrodita (o a la diosa griega Anfítrite). La ausencia de los brazos sigue siendo un misterio que alimenta la fascinación del público.
Guerreros de Terracota de Xi'an
Ejército de esculturas de terracota que acompañan al primer emperador chino, Qin Shi Huang, en su tumba. Construido entre 246‑206 a.C., el conjunto incluye más de 8 000 soldados, caballos y carruajes.
Descubrimiento fortuito
En 1974, agricultores de la provincia de Shaanxi perforaron un pozo durante una sequía y se toparon con fragmentos de cabezas de terracota. El arqueólogo Zhou Kangmin inició la excavación oficial.
Producción
Los artesanos fabricaban los cuerpos en una línea de ensamblaje: partes estandarizadas para torsos, piernas y brazos, a las que se añadían detalles únicos como rostros y peinados. Después de la cocción, los guerreros fueron pintados, aunque gran parte del color se perdió con el tiempo.
Importancia cultural y antropológica
Los hallazgos accidentales demuestran que la historia está llena de piezas inesperadas que amplían nuestro conocimiento de civilizaciones, religiones, economías y modos de vida. No siempre es el arqueólogo quien los descubre; a veces basta con estar en el lugar correcto en el momento adecuado.
“No existen los accidentes; solo propósitos que aún no comprendemos.”
- Deepak Chopra