Una Atlántida real bajo el Mediterráneo
El mítico continente perdido de la Atlántida es famoso, pero Adria es un continente real que hoy yace mayormente enterrado bajo el sur de Europa y el mar Mediterráneo, incluyendo Grecia.
Cómo se reconstruye su historia
Por primera vez, geólogos afirman que pueden recrear la historia de este continente, que tiene casi 250 millones de años, a partir de los escasos fragmentos que aún sobresalen en la superficie.
Restos visibles
En la llamada Gran Adria solo quedan algunos lechos de piedra caliza y rocas similares en las cordilleras del sur de Europa. Los científicos creen que esas rocas fueron originalmente sedimentos marinos que, tras la colisión de placas tectónicas, fueron elevadas.
El equipo de investigación
El estudio, liderado por el geólogo holandés Dau van Hinsbergen del Departamento de Geociencias de la Universidad de Utrecht, se publicó en la revista Gondwana Research y, según Science, implicó más de diez años de trabajo de campo en el Mediterráneo, recolectando muestras y analizando datos paleomagnéticos y otros indicios de rocas procedentes de Adria.
Un pasado violento y complejo
Hace unos 240 millones de años, la Gran Adria se separó del supercontinente sur de Gondwana (que incluía lo que hoy son África, Sudamérica, Australia, la Antártida, India y la Península Arábiga) y comenzó a desplazarse hacia el norte. En ese momento era más bien un archipiélago de islas, "una zona ideal para el buceo", según Hinsbergen.
Alrededor de 140 millones de años atrás, la Gran Adria tenía aproximadamente el tamaño de Groenlandia y estaba mayormente sumergida bajo un mar tropical poco profundo, donde los sedimentos se acumularon y se convirtieron lentamente en roca. Aunque pertenecía a la placa tectónica africana, no formaba parte del continente africano, pues un océano separaba ambas masas.

Colisión con Europa y hundimiento
Entre 120 y 100 millones de años atrás, la placa Adria colisionó con la masa terrestre que hoy constituye Europa, a una velocidad de hasta cuatro centímetros por año. La colisión provocó su fragmentación y hundimiento. Solo una fracción de los 100 km de rocas que componían la Gran Adria permanecen en la superficie, y los geólogos las buscan principalmente en el sur de Europa. Se estima que estos fragmentos están dispersos en más de 30 países, desde España y los Alpes hasta Irán, pasando por Grecia.
Avances tecnológicos
Hasta hace poco, la falta de software avanzado impedía sintetizar toda la evidencia y modelar la historia de Adria, sobre todo porque, como señala Hinsbergen, "la región del Mediterráneo es simplemente un caos geológico". El nuevo estudio representa un paso importante al integrar datos y crear modelos computacionales de la evolución del continente.
Profundidad actual
Se calcula que partes de la Gran Adria se encuentran a profundidades de hasta 1 500 kilómetros bajo el lecho del Mediterráneo.