Uno de los mitos más perdurables de la historia moderna de Grecia es el “NO” de Ioannis Metaxas ante el ultimátum italiano del 28 de octubre de 1940. El régimen de Metaxas (4 de agosto de 1936‑1941) fue uno de los períodos más oscuros e ideológicamente retrógrados de la historia reciente del país: persecuciones, exilios, torturas, censura, quema de libros y escasa información sobre los procesos sociales de la época.
Sin embargo, Metaxas no fue el gran patriota que gritó “NO” a Mussolini. Su “NO” funcionó más como un dispositivo de propaganda para ocultar que, en realidad, pretendía mantener una política de neutralidad y tenía planes diferentes para Grecia. No fue la decisión de la élite, sino una respuesta a la presión de la opinión pública y a la necesidad de enfrentar un ataque que se había preparado durante años.
Orígenes del “NO”
El “NO” se habría decidido ya el 6 de diciembre de 1935, cuando Gran Bretaña preguntó a los Balcanes y a Turquía si apoyarían al Reino Unido en caso de conflicto con Italia tras las sanciones de la Liga de Naciones. En junio de 1937 Metaxas declaraba al Sunday Times que los intereses griegos estaban ligados a Inglaterra.
El rey Jorge II apoyó inicialmente al régimen del 4 de agosto, pero sus relaciones con Metaxas se enfriaron cuando el dictador buscó una neutralidad negociando, incluso, con Alemania.
El mito del “NO”
Según varios historiadores, la respuesta al ultimátum italiano no fue un acto heroico del gobierno, sino el resultado de la presión popular y de la preparación militar previa. El discurso de Metaxas anunciando la guerra fue, en gran medida, inevitable.
“Preparando una desgracia”
El coronel K. Davakis, comandante del Destacamento del Pindo, afirmó que la cúpula estaba “preparando una desgracia” que el Ejército convirtió en épica, y que se ordenó “disparar algunos rifles por el honor de las armas”. El embajador italiano en Atenas, Emanuele Grazzi, escribió que Metaxas quería “evitar a toda costa la guerra con Italia”, porque le temía.
Metaxas también recibió críticas por la gestión de los fondos del IKA y por el despilfarro militar que no favoreció la defensa contra el ataque italiano.
Lo que realmente frenó la ofensiva italiana
El plan del gobierno de abandonar Epirus ante un ataque italiano nunca se ejecutó porque las unidades locales se negaron y el Destacamento del Pindo mostró un heroísmo inesperado. Según el general A. Korozis, la falta de defensa en Pindo se debió a la negativa de Metaxas a autorizar la movilización de la 1ª División de Montaña.
En su diario del 5 de diciembre 1940 Metaxas anotó: “Continuas victorias… ¿preocupado por mi futuro? …”. El mismo día 31 de diciembre escribió: “En tal lucha se extinguen las políticas internas. ¿Quién quedará en pie? Que Dios ayude”.
Conclusión
El “NO” de Metaxas no fue un gesto valiente, sino una invención de la propaganda del régimen y de los periódicos afines. El verdadero “NO” fue el de la población griega, que decidió resistir la invasión. El mito sirve a la clase dominante para justificar su historial de represión y su falta de compromiso con la defensa del pueblo.
Fuentes: Emmanuele Grazzi, “The Beginning of the End”; Ioannis Metaxas, “Diario personal”; S. Linardatos, “Política exterior del 4 de agosto”; A. Papagos, “La guerra de Grecia 1940‑1941”; entre otros.