Introducción
El 7 de diciembre de 1941, aviones japoneses lanzaron el ataque sorpresa contra la base naval de Pearl Harbor, en la isla de Oahu, Hawái. Fue la primera ofensiva en territorio estadounidense desde 1812 y obligó a Estados Unidos a entrar en la Segunda Guerra Mundial.
Antecedentes
Las relaciones entre EE. UU y Japón se habían deteriorado desde la década de 1930. Washington respondía a la expansión japonesa en China y el sudeste asiático con sanciones económicas, culminando en el embargo de petróleo de 1941. Para Japón, el bloqueo era un acto hostil que debía ser contrarrestado sin que EE. UU abandonara la guerra, por lo que decidió atacar la flota del Pacífico pero evitar los territorios británicos, sus aliados en la región.
Planificación del ataque
El almirante Isoroku Yamamoto ordenó al comandante de la operación, el almirante Chuichi Nagumo, que ejecutara un golpe preventivo. El objetivo era doble: destruir la flota del Pacífico y asegurar el acceso a los recursos del Pacífico occidental, especialmente a las Indias Orientales Neerlandesas (actual Indonesia). La fuerza atacante, compuesta por seis portaaviones, se desplazó sin ser detectada hasta 275 millas náuticas al norte de Oahu, donde lanzó las oleadas de aviones.
Desarrollo del ataque
El primer avistamiento de un submarino japonés se produjo a las 03:42 h por el buque minador "Condor". A las 06:37 h, el destructor "Ward" hundió al submarino, disparando los primeros disparos estadounidenses en la guerra.
La primera ola de aviones atacó a las 07:48 h bajo el mando del capitán Mitsuo Fujita. La alerta del radar estadounidense fue ignorada, pues se pensó que se trataba de aviones aliados que esperaban bombarderos B‑17. Las naves estadounidenses, atrincheradas en el muelle por miedo al sabotaje, fueron destruidas en el suelo; bombas y torpedos japoneses también impactaron varios buques de guerra.
Una segunda ola, liderada por el almirante Shigekazu Shimazaki, encontró una defensa improvisada, pero el daño ya estaba hecho. En los 90 minutos del asalto total, murieron 2 386 estadounidenses (militares y civiles) y 1 139 resultaron heridos. Se perdieron 188 aviones (155 dañados) y cinco buques fueron hundidos, mientras que 13 quedaron fuera de combate. Japón sufrió 64 bajas (55 aviadores y 9 marinos), 29 aviones y cinco submarinos de bolsillo.
Consecuencias
El ataque unió la opinión pública estadounidense y anuló cualquier idea de neutralidad. Al día siguiente, el presidente Franklin D. Roosevelt declaró el 7 de diciembre "un día de vergüenza para la nación" y el Congreso declaró la guerra al Eje con una sola votación en contra (la congresista pacifista Janet Rankin).
Militarmente, el golpe no fue decisivo: los portaaviones y submarinos estadounidenses permanecieron intactos, al igual que las instalaciones logísticas de astilleros y depósitos de combustible, que serían cruciales para la contraofensiva del Pacífico. Algunas teorías sostienen que Roosevelt estaba al tanto del ataque y permitió que ocurriera para arrastrar a EE. UU al conflicto, como deseaba Winston Churchill.
Los comandantes de la base, el almirante Husband Kimmel y el general Walter Short, fueron relevados y convertidos en chivos expiatorios, culpando a la alta dirección de Washington y a los servicios de inteligencia por la falta de alerta.
Pearl Harbor en el cine
- "Tora! Tora! Tora!" (1970) – coproducción EE. UU‑Japón, dirigida por Richard Fleischer, Kinji Fukasaku y Toshio Masuda.
- "Pearl Harbor" (2001) – producción estadounidense, dirigida por Michael Bay.
- "From Here to Eternity" (1953) – producción estadounidense, dirigida por Fred Zinnemann.