Leer, o mejor dicho, re‑leer a Manzoni bajo una óptica keynesiana y considerar sus críticas al manejo de la crisis del pan en Milán (Los Promesas de Casados) como una defensa del intervencionismo estatal es desconocer el contexto histórico del autor y del siglo XVII. La crisis milanesa no se replicó en otras ciudades que adoptaron medidas similares.
El tema central de Los Promesas de Casados
Todo el relato gira alrededor de una única idea: la crítica a la sociedad feudal que, a finales del siglo XIX, aún persistía en Italia de forma artificial. Manzoni, influido por la tradición del derecho histórico y por el liberalismo clásico de John Locke, defendía los derechos individuales y consideraba que el Estado debía protegerlos.
Al situar su novela en el siglo XVII, Manzoni pretende mostrar que, aunque cambien los monarcas y las instituciones, la estructura social sigue siendo la misma: una élite dominante y una masa campesina subyugada cuyas necesidades quedan al margen de la política.
La cadena de suministro del pan en el siglo XVII
Manzoni describe una economía cerrada y primitiva: los campesinos molían su propio cereal y horneaban su pan en casa. No había un mercado nacional ni una cadena de suministro global como la actual. Los nobles consumían pan producido en sus propias cocinas, y los molineros, pocos, tenían siempre suficiente harina para sus propias provisiones.
En ese contexto, el pan era adquirido principalmente por la burguesía urbana pequeña y mediana (comerciantes, herreros, artesanos, posaderos, intelectuales). Estos grupos dependían del mercado porque, a diferencia de los campesinos, no producían su propio alimento.
¿Quién fijaba el precio del pan?
En Milán de 1628 el precio del pan estaba determinado por los panaderos, no por los agricultores ni por los molineros. Atribuir al campesino o al mercado global la capacidad de fijar el precio del grano es un anacronismo que ignora la realidad feudal de la época.
La investigación de Jacini
Después de la unificación italiana, el conde Stefano Francesco Jacini dirigió una comisión agrícola que documentó la estructura agraria del país. Descubrió que, mientras en el sur (Nápoles) el Estado monopolizaba la compra de trigo y garantizaba su suministro, en Lombardía la tierra se había fragmentado, creando una pequeña burguesía campesina propietaria de sus parcelas.
Jacini señaló que, en Milán, la crisis del pan de 1628 no fue provocada por la fijación del precio, sino que la medida llegó cuando la escasez ya estaba en marcha y resultó insuficiente para contenerla.
Conclusión
Interpretar a Manzoni como un liberal moderno y proyectar conceptos económicos del siglo XXI sobre la revuelta del pan de 1628 es erróneo y anacrónico. Manzoni utilizó la ambientación del siglo XVII para criticar la inmovilidad social de su propio tiempo, no para ofrecer un análisis económico contemporáneo.
Para estudiar la cuestión agraria del siglo XIX es recomendable la obra de Corrado Barberis, The Italian countryside from the nineteenth century to today.
Bibliografía
A. Manzoni, Los Promesas de Casados.
C. Barberis, The Italian countryside from the nineteenth century to today.
C. Barberis, The Italian countryside from ancient Rome to the eighteenth century.