¿Era Julio César epiléptico? Dos académicos británicos sostienen una hipótesis diferente: que padecía pequeños y continuos accidentes cerebrovasculares.
¿Epilepsia o infartos cerebrales?
¿Qué patología afectaba al gran político y líder romano?
Determinar la verdad histórica es complejo.
Las fuentes latinas y griegas describen a un hombre propenso a mareos, cefaleas, debilidad en extremidades, cambios de comportamiento, oscilaciones de humor y caídas repentinas y devastadoras.
El historiador Plutarco atribuye estos síntomas a una forma severa de epilepsia.
Sin embargo, Francesco Galassi y Hutan Ashrafian, investigadores del Imperial College de Londres, discrepan de ese diagnóstico, aceptado durante siglos.
Tras analizar detenidamente los síntomas y la historia familiar de César, concluyeron que sufría pequeños pero continuos accidentes cerebrovasculares, conocidos como ataques isquémicos transitorios.
Al no ser reconocidos ni tratados en su época, estos episodios habrían provocado un daño cerebral acumulado.
Sea cual sea la causa —epilepsia o stroke—, es indudable que la enfermedad influyó profundamente en su vida, obligándolo a enfrentar episodios vergonzosos incluso durante sesiones oficiales y celebraciones públicas.
Ver también: Historia de Julio César