El inolvidable Peter Ustinov interpreta a Nerón en la película Quo Vadis. El emperador romano tenía una gran afición por el canto y tocaba la cítara.
Nerón estaba obsesionado con diversas artes, especialmente con las de origen griego. Desde joven mostró una verdadera pasión por la música, la poesía y el teatro, intereses que superaban su compromiso con la política.
Le gustaba ponerse a prueba en todo tipo de representaciones, aunque, para su pesar, nunca alcanzó el éxito que creía merecer.
En particular, el canto era una disciplina que practicaba incansablemente, llegando al agotamiento.
A pesar de sus esfuerzos, el emperador no mostraba el talento necesario para dominar este arte noble. Sus maestros, temerosos de sus explosiones de ira, le complacían evitando criticar sus supuestas cualidades artísticas.
Sin embargo, parece que a Nerón le iba mejor con la cítara, uno de los instrumentos más populares en la Roma de su tiempo, con el que tocaba razonablemente bien.