Versión de Plutarco
La versión más conocida y citada del asesinato de Cayo Graco proviene de Plutarco. Según su relato, el tribuno de la plebe fue asesinado brutalmente durante la revuelta que surgió contra sus reformas agrarias.
Otra versión plausible
Un relato alternativo sitúa los hechos en el 121 a.C., cuando el valiente tribuno fue capturado con vida junto a su fiel esclavo Filócrates. Este último, deseoso de proteger a su amo hasta el último instante, lo abrazó con tanta fuerza que impidió que los atacantes lo mataran. Finalmente, la muerte llegó cuando Filócrates, agotado, acabó con su propia vida tras haber salvado a su señor repetidamente.
Los enemigos de los Graco no se detuvieron allí: a Licinia, esposa de Cayo, se le prohibió el duelo y su dote fue confiscada por las autoridades.
Con la muerte de Cayo y su hermano Tiberio, Roma perdió a dos de sus políticos más ilustres, cuyas reformas y ideales marcarían la historia de la República.