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Receta de Belleza Renacentista para Reducir el Volumen de los Senos (Sin Cirugía)

Receta de Belleza Renacentista para Reducir el Volumen de los Senos (Sin Cirugía)

Introducción

Mujer joven del Renacimiento. En el siglo XVI se empleaban extraños ingredientes naturales para intentar reducir el tamaño de los senos.

Las mujeres siempre han cuidado la belleza de sus senos, símbolo supremo de la feminidad.

Aunque la cirugía plástica, una solución a menudo decisiva pero invasiva, es una invención reciente, lo mismo no ocurre con los remedios suaves, mayormente de origen natural, que abundan en los manuales de belleza a lo largo de los siglos.

Durante siglos, plantas y flores, combinadas sabiamente y a veces con otros elementos, constituyeron los principales componentes de muchas recetas de belleza, incluidas aquellas destinadas a mantener los senos firmes, jóvenes y con buena postura.

¿Cómo se abordaba el volumen?

En ausencia de prótesis y de cirugía, se aceptaba lo que la naturaleza ofrecía o se buscaba una ligera mejora sin esperar milagros.

A diferencia de la moda actual, que celebra senos abundantes, durante gran parte del Renacimiento la tendencia era lucir senos pequeños y recatados, al menos en ciertos círculos sociales.

Por ello, para intentar reducir unos pechos demasiado prominentes, considerados poco elegantes y refinados, se utilizaban aplicaciones de coratella de liebre y pulpa de pierna de cordero. Según la tradición, el uso constante de estos ingredientes podía disminuir el tamaño de los pectorales.


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