Propietarios de negocios
- Mayores beneficios: La mayor productividad y eficiencia redujeron costos y aumentaron las ganancias.
- Acceso a nuevas tecnologías: Maquinaria y procesos industriales mejoraron la producción.
- Expansión de mercados: Mejores transportes y comunicaciones abrieron mercados nacionales e internacionales.
- Concentración de riqueza: La riqueza se acumuló en manos de unos pocos, ampliando la brecha con los trabajadores.
- Mayor control y poder: Los dueños dominaban el proceso productivo y tomaban decisiones económicas clave.
Trabajadores de la clase obrera
- Salarios bajos: La sobreoferta de mano de obra y la producción a gran escala provocaron una disminución salarial.
- Condiciones laborales precarias: Fábricas inseguras, jornadas largas y ambientes insalubres generaron accidentes y problemas de salud.
- Pocas oportunidades de ascenso: La mayoría era mano de obra poco calificada con escasa movilidad profesional.
- Dependencia del empleo fabril: La transición de economías agrarias a la industria dejó a los trabajadores vulnerables a fluctuaciones del mercado.
- Explotación: Para maximizar beneficios, los empleadores recurrían a salarios mínimos, empleando a niños y mujeres en puestos peligrosos.
En conjunto, la industrialización impulsó la riqueza y el poder de los dueños, mientras que profundizó la precariedad y la desigualdad entre la clase trabajadora.