Control coercitivo de la población
En algunos países, las políticas de planificación familiar se han utilizado como herramienta de control demográfico, lo que ha derivado en prácticas coercitivas como esterilizaciones forzadas y abortos sin consentimiento.
Reforzamiento de la desigualdad de género
Estas políticas pueden perpetuar la desigualdad al cargar exclusivamente a las mujeres con la responsabilidad de la anticoncepción y la planificación familiar, sin involucrar a los hombres en la salud reproductiva.