La Gran Depresión
La Gran Depresión fue una profunda recesión económica mundial que se originó en Estados Unidos a principios de la década de 1930. Entre 1929 y 1932, el producto interior bruto (PIB) global disminuyó aproximadamente un 15 %. Para comparar, durante la Gran Recesión de 2008‑2009 la caída del PIB mundial fue inferior al 1 %.
Causas de la Gran Depresión
No existe una única explicación, pero varios factores se combinaron para desencadenar la crisis:
- Caída de la bolsa en 1929: El desplome del mercado de valores anuló millones de dólares en patrimonio, generó pánico y erosionó la confianza en el sistema financiero.
- Quiebras bancarias: El colapso bursátil provocó una ola de fallos de bancos, lo que redujo aún más la confianza del público y dificultó el acceso al crédito para las empresas.
- Alto desempleo: En el punto álgido, la tasa de desempleo en EE. UU. alcanzó casi el 25 %, lo que redujo la demanda de los consumidores y puso en riesgo la supervivencia de muchas compañías.
- Deflación: Los precios cayeron de forma generalizada, lo que complicó el pago de deudas por parte de las empresas y disminuyó aún más la demanda.
- Comercio internacional: La crisis provocó una caída del comercio exterior, ya que los países impusieron aranceles y otras restricciones para proteger sus economías, lo que agravó la recesión.
Estos factores se retroalimentaron, profundizando la recesión y prolongando sus efectos durante la década.