Billy Bishop no provino de una familia adinerada. Su padre, William Avery Bishop, era abogado y político, pero los ingresos familiares eran modestos.
Para costear sus estudios y las lecciones de aviación, Bishop tuvo que trabajar arduamente, combinando varios empleos mientras perseguía su pasión por volar.
Así, su éxito como aviador se debió en gran parte a su esfuerzo y determinación.