Estrategia del Caballo de Madera
Plan astuto: Los griegos construyeron un enorme caballo de madera hueco, bajo la apariencia de una ofrenda de paz, para infiltrarse en los inexpugnables muros de Troya.
Falsa rendición: Fingieron levantar el sitio y zarparon, dejando el misterioso caballo como regalo.
Desconfianza troyana: A pesar de las advertencias de Casandra y del profeta Laocoonte, los troyanos, influidos por las mentiras de Sinón y la curiosidad del caballo, lo introdujeron triunfalmente en la ciudad.
Guerreros ocultos: Dentro del caballo se escondían élite de guerreros griegos, entre ellos Odiseo, esperando la llegada de la noche.
Celebración troyana: Troya se entregó a una fiesta ebria, convencida de haber burlado a los griegos.
Desencadenando la furia
Golpe a medianoche: En la oscuridad, los guerreros emergieron del interior del caballo y encendieron una antorcha en la cima de la muralla.
Apertura de los portones: El fuego sirvió de señal; el resto del ejército griego, al verlo, regresó a la ciudad, ahora indefensa.
Saqueo brutal: Aprovechando la sorpresa, los griegos masacraron a numerosos troyanos y redujeron la ciudad a cenizas y escombros.
Destino de Troya: Tras la caída, los habitantes fueron masacrados, esclavizados o dispersados por el mundo antiguo.
Esta ingeniosa pero traicionera estrategia marcó el final de la guerra de diez años entre griegos y troyanos, eternizada en poemas épicos de amor, guerra y engaño.