Amelia Bloomer no inventó el pantalón conocido como bloomers; su aporte fue difundir su uso en la década de 1850.
El diseño surgió en Europa a mediados del siglo XIX, pero fue en 1851 cuando Bloomer, a través de su revista feminista The Lily, comenzó a promoverlo como una alternativa más cómoda y práctica para las mujeres.
Gracias a sus artículos y al apoyo de otras reformistas, los bloomers se convirtieron en un símbolo de la lucha por la igualdad de género y la libertad de vestimenta.