La superstición de Alejandro Magno
Alejandro Magno era conocido por su carácter supersticioso y recurría a diversas formas de adivinación —sueños, hepatoscopía y lecturas astrológicas— para orientar sus decisiones.
Consultas a oráculos
Antes de iniciar campañas militares o de tomar decisiones cruciales, buscaba el consejo de profetas y videntes, entre ellos el famoso Oráculo de Delfos.
El Oráculo de Amón en Siwa
Uno de los episodios más célebres ocurrió en la ciudad egipcia de Siwa, donde el Oráculo de Amón, asociado al dios Zeus‑Amón, le declaró hijo de Zeus. Esta proclamación reforzó la pretensión divina de Alejandro y elevó la moral de sus tropas.
A lo largo de sus conquistas, el rey mantuvo su dependencia de la adivinación y de prácticas religiosas, lo que demuestra cómo la superstición influyó en su proceso de toma de decisiones.