Atenea, la diosa virgen
Atenea permaneció virgen a lo largo de toda la mitología griega. Nunca se la representó enamorada ni involucrada en relaciones románticas.
Su papel se centró en la sabiduría, la estrategia militar y las artes, manteniéndose alejada de los asuntos sentimentales que afectaban a otras deidades.