Evidencias que apoyan la historicidad
Los defensores de la existencia real de la guerra de Troya señalan los hallazgos arqueológicos de la ciudad de Troya, descubierta por Heinrich Schliemann en el siglo XIX. Además, la guerra aparece en varios textos griegos clásicos, como la Iliada y la Odisea de Homero.
Argumentos escépticos
Los críticos sostienen que la evidencia arqueológica no es concluyente y que los relatos griegos no son fuentes históricas fiables. También subrayan la ausencia de menciones a la guerra de Troya en fuentes no griegas contemporáneas.
Conclusión
En última instancia, la cuestión de si la guerra de Troya fue real sigue siendo materia de debate. No existe una prueba definitiva que respalde de manera inequívoca ninguna de las dos posturas.