En el nombre de Dios – ¡a la victoria! Ganaremos la guerra
Con este optimista encabezado, el periódico ABC. Diario de noticias saludó a sus lectores el domingo 3 de septiembre, citando al entonces presidente del Consejo de Ministros, Felicjan Sławoj Składkowski, que declaró: «Estamos tranquilos, confiamos en el destino de la nación… Ganaremos esta guerra porque contamos con el mando del mariscal Edward Śmigły‑Rydz y obedeceremos sus órdenes con firmeza».
El artículo añadía que Hitler estaba obsesionado con el acceso polaco al mar Báltico, pero la realidad demostraría que ni Piłsudski ni Śmigły‑Rydz pudieron evitar la catástrofe.

30 aviones polacos bombearon Berlín
El 5 de septiembre la edición vespertina de Czas anunciaba un “asalto aéreo” que, según el periódico, habría demostrado que la artillería antiaérea alemana “no funcionaba”. El mismo día Kurjer Poranny afirmaba: «Esta mañana 30 aviones polacos sobrevolaron Berlín y bombardearon instalaciones militares, causando enormes daños». En realidad, ningún avión polaco alcanzó la capital alemana.

Polonia puede movilizar seis millones de soldados
El 10 de septiembre el Dziennik Polski de Lviv proclamó que Polonia contaba con “más fuerzas que Francia después de una semana y media de combates”. En la práctica, en septiembre de 1939 se movilizaron alrededor de 900 000 hombres, lejos de los seis millones anunciados.

La ofensiva alemana contra Polonia – rota
Según Express Poranny, el 13 de septiembre los alemanes ya estaban retrocediendo en el frente occidental, mientras que en Polonia “entre 12 000 y 15 000 soldados alemanes habían muerto en los últimos dos días” y los hospitales estaban colapsados.

Dos divisiones alemanas derrotadas
El 14 de septiembre Kurjer Czerwony reportó que las tropas polacas habían capturado 1 000 prisioneros, numerosos tanques y material bélico, y que la aviación polaca había derribado 35 aviones alemanes. El artículo también insinuaba que Hitler estaba “mentalmente enfermo” y que consideraba abandonar el poder.

Derrotamos a los alemanes en tierra y mar
El mismo día, la revista Polska Zbrojna celebró la “recuperación de Łódź, la unión de los ejércitos de Pomerania y Poznań cerca de Kutno y los éxitos de nuestros destructores en el Báltico”, acompañada de una cita motivadora de Piłsudski.
El titular subrayaba con tono despectivo: «Quien invadió tierras polacas morirá».

Los desesperados contraataques alemanes
El 17 de septiembre, día de la invasión soviética, el periódico seguía confiado en que la “flota polaco‑británica” y la “fuerza aérea polaco‑francesa” infligirían “pérdidas devastadoras” al enemigo, incluso anunciando bombardeos de Berlín y la destrucción de submarinos alemanes.

Pérdidas alemanas: 100 000 muertos y heridos
El 18 de septiembre Nasz Przegląd informaba de “5 000 prisioneros de guerra y 100 tanques destruidos cerca de Lviv”, y citaba a la BBC británica diciendo que el ejército alemán se retiraba en varios puntos.

La batalla naval de Gdynia cambiará la situación en Polonia
El 19 de septiembre, pese a la invasión soviética, Kurjer Codzienny anunciaba una “avalancha de cañones y soldados” y el “extraordinario triunfo del destructor ORP Wicher”. En realidad, el Wicher había sido hundido el 3 de septiembre y yacía en el fondo del mar.

Alemania y Rusia quieren la paz
El 30 de septiembre Illustrated Daily Kuryer publicaba un inesperado llamado a la paz, culpando a Inglaterra de “dejar a Polonia sola” mientras los cañones alemanes se acercaban.

Polacos, ¡ánimo!
Sin internet ni comunicados oficiales claros, la prensa polaca llenaba sus páginas con información exagerada o inventada para levantar la moral. Esa “desinformación” contribuyó a la percepción errónea de que la Blitzkrieg alemana sería rápida, cuando la realidad fue mucho más trágica.