Introducción
En la tradición clásica, la causa inmediata de la guerra de Troya no fue una decisión de Helena, sino su secuestro por Paris, príncipe troyano.
El rapto de Helena
Paris, guiado por la promesa de Afrodita, viajó a Esparta y se llevó a Helena, esposa del rey Menelao. Este acto fue percibido como una afrenta grave por los griegos.
La reacción de los griegos
Menelao solicitó ayuda a su hermano Agamenón y a los demás reyes de Grecia, lo que desencadenó la expedición militar que culminó en el asedio de Troya.
Conclusión
Así, Helena fue el catalizador de un conflicto que involucró a dioses y héroes, pero no la iniciadora deliberada de la guerra.