Odiseo encubrió la matanza de los pretendientes mediante un plan astuto que le permitió borrar toda evidencia del sangriento enfrentamiento.
Pasos para ocultar la masacre
- Preparar el salón: Odiseo y sus leales compañeros, incluido Telémaco, vaciaron la gran sala y retiraron cualquier objeto que pudiera delatar una lucha.
- Eliminar los cuerpos: Los cadáveres fueron transportados discretamente fuera del salón, a un lugar apartado donde pudieron ser ocultados temporalmente.
- Utilizar a las criadas: Las criadas del palacio fueron ordenadas a limpiar a fondo el salón, borrando toda sangre y señales de la contienda.
- Recoger las armas: Todas las armas, tanto de los pretendientes como de los hombres de Odiseo, fueron recogidas y escondidas para evitar sospechas.
- Generar humo: Se encendió un fuego en la gran sala; el humo ayudó a enmascarar el olor a sangre.
- Imponer el secreto: Odiseo mandó a sus hombres guardar silencio absoluto y no revelar nada a nadie fuera de su círculo.
Con estas medidas, Odiseo logró ocultar la masacre, evitar que la noticia se difundiera y consolidar su dominio sobre el palacio, recuperando así su trono en Ítaca.