La vida era muy diferente para ricos y pobres durante la Primera Guerra Mundial.
Los ricos
- Acceso a alimentos de mejor calidad y a servicios médicos más completos.
- Pueden comprar en el mercado negro cuando hay escasez.
- Viven en casas amplias y lujosas.
- Disfrutan de entretenimiento como conciertos y teatro.
- Tienen menos probabilidades de ser reclutados al ejército.
- Regresan de la guerra con su salud y patrimonio intactos.
Los pobres
- Condiciones de vivienda hacinadas e insalubres.
- Acceso limitado a alimentos y atención médica.
- Trabajan largas jornadas en empleos peligrosos por salarios bajos.
- Son reclutados al ejército con mayor frecuencia.
- Corren más riesgo de morir, resultar heridos o regresar con discapacidades y problemas económicos.
En resumen, la guerra devastó a la población pobre, mientras que la clase acomodada logró evadir la mayor parte de sus efectos más graves.