Respuesta diplomática de Wilson
Tras el hundimiento del Lusitania, el presidente Woodrow Wilson envió una nota de protesta a Alemania, calificando el ataque de “ilegal y bárbaro”. Además, advirtió que futuros ataques serían considerados “deliberadamente hostiles”.
A pesar de su firme condena, Wilson mantuvo una política de estricta neutralidad y desalentó cualquier apoyo estadounidense a las acciones militares británicas. En su lugar, optó por buscar soluciones diplomáticas para evitar más enfrentamientos entre Alemania y Estados Unidos.