Las mujeres fueron fundamentales en ambos conflictos, sustituyendo a los hombres en el frente y ampliando sus propios ámbitos de actuación.
Primera Guerra Mundial (1914‑1918)
- Industria y producción: Con la mayoría de los hombres en el frente, las mujeres trabajaron en fábricas, astilleros y talleres, fabricando municiones, reparando maquinaria y manteniendo la cadena de suministro.
- Sanidad: Se desempeñaron como enfermeras y médicas de campaña, atendiendo a los heridos en hospitales y puestos de primeros auxilios, a veces bajo fuego.
- Agricultura y alimentación: Asumieron labores agrícolas, cultivando tierras y cuidando el ganado para garantizar el abastecimiento de alimentos.
- Transporte y logística: Condujeron tranvías, autobuses y vehículos de carga, y trabajaron en garajes manteniendo los transportes militares.
- Administración y secretariado: Realizaron tareas de oficina en ministerios, cuarteles y organizaciones de ayuda, gestionando documentación y suministros.
- Trabajo voluntario y servicios sociales: Organizaron campañas de recaudación, atención a familias de soldados y actividades de socorro.
Segunda Guerra Mundial (1939‑1945)
- Servicio militar: Por primera vez, muchas naciones permitieron a las mujeres incorporarse a las fuerzas armadas como enfermeras, conductoras, mecánicas, criptoanalistas y otros puestos vinculados al combate.
- Industria bélica: Amplió su participación en fábricas y astilleros, produciendo armamento, aviones y otros equipos esenciales.
- Inteligencia y operaciones especiales: Algunas trabajaron como agentes de espionaje, descifradoras de códigos y operativas de resistencia.
- Transporte y logística: Condujeron vehículos, operaron aviones y sirvieron en la marina mercante, asegurando el movimiento de tropas y suministros.
- Defensa civil y servicios públicos: Formaron parte de la protección contra bombardeos, como policías, bomberos y centinelas de alerta aérea.
- Aportes científicos y técnicos: Contribuyeron en investigación y desarrollo de tecnología militar, incluyendo la descodificación y proyectos de ingeniería.
- Movimientos de resistencia: En territorios ocupados, participaron en sabotajes, espionaje y redes clandestinas contra el enemigo.
Aunque ambas guerras mostraron avances, la discriminación de género persistió, limitando el reconocimiento y la igualdad plena. Sin embargo, la experiencia adquirida sentó las bases para la lucha por los derechos de las mujeres en las décadas posteriores.