Origen etimológico
El verbo inglés connive proviene del latín conivēre. Esta forma es una contracción de con‑ ("con, junto a") y nīvēre ("guiñar el ojo").
En su sentido original, conivēre describía la acción de guiñar el ojo a algo y fingir que no se ve, es decir, colaborar en secreto o tolerar una falta de forma encubierta. De ahí la evolución semántica hacia la idea de actuar de manera intrigante o conspiradora.