Principales desafíos de la expedición de Coronado
Terreno extenso y accidentado
La marcha atravesó desiertos, cordilleras y ríos, lo que dificultó tanto el desplazamiento como el transporte de provisiones.
Escasez de agua
En amplias zonas la disponibilidad de agua era nula o muy limitada, poniendo en riesgo la supervivencia de soldados y animales.
Variaciones extremas de temperatura
Los exploradores soportaron el calor abrasador del desierto y el frío glacial de las montañas, lo que afectó su salud y rendimiento.
Falta de alimentos
La carencia de recursos alimenticios obligó a la tropa a recorrer largas distancias en busca de sustento, debilitando su fuerza.
Hostilidad de los pueblos indígenas
Frecuentes encuentros con tribus nativas que se mostraron hostiles complicaron la marcha y la seguridad del grupo.
Enfermedades epidémicas
El grupo fue asolado por brotes de viruela y sarampión, que cobraron la vida de muchos soldados y debilitaron a los sobrevivientes.
Deserciones
Ante las duras condiciones y la falta de resultados, numerosos hombres abandonaron la expedición, reduciendo la fuerza disponible para continuar.