Jornadas laborales de la criada de escobilla en la era victoriana
En la época victoriana, la jornada de una criada de escobilla era larga y exigente. Normalmente comenzaba su día a las 6 a.m. o incluso antes, y trabajaba hasta las 8 o 9 p.m., con breves descansos únicamente para comer.
Entre sus responsabilidades estaban:
- Limpiar la cocina y el fregadero.
- Lavar los platos, cazuelas y utensilios.
- Preparar y pelar verduras.
- Asistir al cocinero en la preparación de los alimentos.
- Limpiar y pulir los zapatos y botas de la familia.
Aunque el trabajo era físicamente agotador, la criada de escobilla desempeñaba un papel esencial en el buen funcionamiento del hogar victoriano.