Los anfiteatros romanos
Los combates de gladiadores se desarrollaban en grandes anfiteatros construidos exclusivamente para espectáculos públicos, donde el público asistía para presenciar enfrentamientos sangrientos y otras demostraciones de fuerza.
El Coliseo
El más emblemático es el Coliseo de Roma, capaz de albergar hasta 50 000 espectadores. Además de las luchas de gladiadores, allí se organizaban cacerías de animales salvajes y ejecuciones públicas, convirtiéndose en el epicentro del entretenimiento romano.
Otros anfiteatros destacados
Entre los anfiteatros más famosos se encuentran el Anfiteatro de Pompeya, la Arena de Verona y el Anfiteatro de El Jem en Túnez. Cada uno, aunque diferente en tamaño y estilo arquitectónico, cumplía la misma función: ser el escenario de los espectáculos que fascinaban a la ciudadanía romana.