Los senos en la Edad Media
En la época medieval, el cuidado del busto era una de las principales preocupaciones de la mujer.
Lejos de ser una obsesión contemporánea, la belleza del pecho ya era valorada y cultivada desde tiempos antiguos.
Antes de que la cirugía plástica existiera —sus primeros intentos datan del siglo XIX—, las mujeres recurrían a remedios caseros basados en plantas y flores, que, aunque rudimentarios, mostraban cierta efectividad.
Manuales de belleza medievales
Los tratados de cosmética de la época están llenos de recetas destinadas a mejorar la tonicidad, firmeza y vigor del décolleté.
Los ingredientes más recomendados eran la alquemila (milenrama) y la arcilla, con los que se elaboraban cataplasmas, lociones y cremas.
La mezcla de arcilla y alquemila se consideraba una auténtica panacea para los pechos flácidos; su acción supuestamente devolvía juventud y turgencia al tejido.
Aunque hoy disponemos de técnicas más avanzadas, estos remedios nos recuerdan la creatividad y el ingenio de las mujeres medievales para cuidar su imagen.