Introducción
Los grumetes, también conocidos como chiquillos de cubierta, eran niños que trabajaban en los barcos durante la época Tudor. Su edad oscilaba entre los 8 y los 14 años.
Tareas cotidianas
- Limpieza del buque: barrían las cubiertas, limpiaban los camarotes y fregaban utensilios de cocina.
- Obtención de agua: se encargaban de ir a la costa o a los pozos para traer agua en cubos o barriles.
- Asistencia al cocinero: picaban verduras, removían ollas y ayudaban a poner la mesa.
- Maniobras de velas y aparejos: colaboraban en izar y arriar las velas y en ajustar cabos y vergas.
- Formación marítima: estudiaban cartas náuticas, practicaban nudos y aprendían los fundamentos de la navegación.
Importancia del grumete
Aunque sus funciones eran básicas, los grumetes eran esenciales para el funcionamiento diario del barco y, al mismo tiempo, recibían una formación que les permitiría convertirse en marineros experimentados en el futuro.